¿Cómo es Granada bajo nuestros pies?
Reportaje realizado por Cañizares y M. Domíngez, alumnos del Grado de Información y Comunicación de la UGR
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Desde hace mucho tiempo que se reconoce a Granada como un provincia muy ‘movida’, y es que a lo largo de su historia ha sido víctima de números seísmos culpables de causar el pánico entre los granadinos.
Por esto es que la ciudad nazarí es considerada la ciudad con más actividad sísmica de toda la península ibérica, aunque realmente, esta problemática se extiende por toda la costa sur y sudeste española, dado que comparten el origen de los movimientos sísmicos en toda esta zona. Uno de los últimos casos más importantes es el seísmo de Lorca de 2011, uno de los más fuertes de España en los últimos años. Investigando más a fondo sobre lo que paso, un testigo compartió su propia experiencia y la define en palabras textuales como: ‘‘Una sensación de que la tierra va a chupar el edificio, y a ti con él. Y cuando quieres reaccionar el cuerpo no responde’’
Los altercados más recientes fueron los ocurridos en enero de 2021, una serie de terremotos que, a pesar de no registrarse unos seísmos de tales magnitudes desde hace más de 40 años, solo forman parte de un largo recorrido de accidentes sucedidos en esta localidad por las mismas razones. Remontándonos unas décadas atrás, podemos encontrar que los terremotos más devastadores en Granada fueron el de Arenas del Rey en diciembre de 1884, llegando a los 9 y 10 puntos en la escala Richter, seguido del ocurrido en 1431, de una intensidad parecida y que causó daños en la Alhambra, o bien uno de los más recientes como fue el de Albolote de 1956, de unos 7 puntos.
Para entender más esta problemática, una experta en medio físico compartió con nosotros que el motivo de todo esto reside en la ubicación de la provincia, y es que las placas tectónicas africana y euroasiática se encuentran muy cerca de Granada, y su choque o rozamiento resultan en los movimientos de tierra que conocemos, más pronunciados cuanto más cerca estén del origen. Debido a esto, hay que reconocer a granada como una zona de riesgo sísmico, sin embargo, un factor reconciliador que podemos tener en cuenta es que la ciudad está conformada por unas fallas relativamente cortas, lo que resulta en terremotos de una intensidad menor en comparación a zonas con fallas más largas.
Visto lo visto, el riesgo sísmico en Granada está muy presente, y es por ello que desde hace varios años existe una ley relacionada con los terremotos y las nuevas construcciones, que siguen la normativa de edificación antisísmica vigente. Además, se busca la concienciación y educación de los ciudadanos sobre esta situación y cómo afrontarla de manera adecuada para que las consecuencias no se agraven.