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JUICIO

Últimos exjugadores del Zaragoza mantienen que no hubo prima especial por la permanencia

Exfutbolistas Levante aducen exámenes o padres para justificar pocos gastos.

Juicio

Sigue el juicio por el supuesto amaño del Levante - Zaragoza de 2011. EUROPA PRESS

EFE

Tiempo de lectura: 4'Actualizado 15:29

La quinta jornada del juicio por el posible amaño del encuentro entre el Levante y el Zaragoza en 2011 arrancó con la declaración de los tres últimos exjugadores del equipo maño acusados, que negaron que hubiera algún tipo de prima especial antes de ese choque por la permanencia.

Los tres exfutbolistas que declararon fueron el húngaro Adam Pinter, el checo Jiri Jarosik, que no contestó al fiscal y el holandés Said Boutahar. Los tres coincidieron en que desde el Zaragoza no se les prometió ninguna paga extraordinaria por ese objetivo y, por tanto, no la cobraron en efectivo como asegura la entidad.

De hecho, Pinter dijo no saber ni de las primas generales que el resto de sus compañeros sí que ha reconocido que se pactaron con el club entre noviembre y diciembre de 2010.

En total, han sido dieciocho los exjugadores del Zaragoza los que han declarado y, con la excepción del húngaro, sólo reconocieron haber pactado y recibido esas primas generales.

Todos negaron una supuesta prima especial, que el club afirma haber pagado y que correspondería a un recibí firmado por Gabi Fernández, que aseguró que se sintió engañado porque entendió que era un documento en el que se convertían en primas el dinero que cobraron durante el año por diferentes conceptos y que en el caso de no haber logrado la permanencia se les habría descontado de su salario.

También nueve jugadores que recibieron entre 85.000 y 90.000 euros, junto con el exentrenador Javier Aguirre y el exdirector deportivo, Antonio Prieto, negaron que fuera una prima especial tal y como defendió el representante del club y el expresidente Agapito Iglesias.

Siete de esos futbolistas y Aguirre dijeron que devolvieron ese dinero en efectivo a Iglesias o a gente de su confianza, mientras que Antonio Prieto, el exdirector deportivo, Toni Doblas y Carlos Diogo, manifestaron que entendieron que eran atrasos y se lo gastaron.



Los últimos exfutbolistas del Levante acusados en el juicio por el posible amaño del encuentro ante el Zaragoza, en mayo de 2011, han alegado que era periodo de exámenes o haberse trasladado a casa de sus padres ese verano para justificar el descenso de gastos y extracciones bancarias en ese periodo.

Héctor Rodas señaló que vivir en casa de sus padres, y tener exámenes de la Universidad, hizo que gastara menos tras ese choque; un descenso que la agencia tributaria señaló que fue el 99% en cuanto al importe de sus compras con tarjeta de crédito, según el fiscal. No dio una explicación concreta por no haber sacado dinero entre septiembre de 2011 y julio de 2012.

Cristhian Stuani explicó que regresó a Uruguay tras ese choque "a la casa familiar donde mi padre atendía los gastos, y no usaba ni la tarjeta ni hice retiros en España". El delantero dijo que durante el año mandaba dinero a su progenitor para ayudar a sufragar esos gastos.

Rafa Jordá dijo que si aquel verano gastó menos fue porque vendió un coche meses antes y usó ese dinero, y también porque logró un mejor alquiler de un apartamento que tiene en Benidorm; y Jefferson Montero explicó que los gastos de ese verano en Ecuador los hizo principalmente de la cuenta que tiene en su país.

El ecuatoriano Felipe Caicedo señaló que hizo una transferencia de cinco mil euros a su novia porque no le iban bien las tarjetas para pagar un viaje a Nueva York que hicieron en aquella época, y señaló que si gastó poco ese verano fue porque estuvo concentrado con su selección para la Copa América "y porque todos los años no son iguales".

"En 2010 hago inversiones bancarias, me compro un coche o pago una comisión a mi representante", señaló para explicar que una diferencia de casi quince mil euros entre sus gastos de 2010 y 2011 a partir del 22 de mayo, el día después del choque.

Vicente Iborra explicó al fiscal que si no retiró dinero entre el 17 mayo y el 22 de junio fue "porque es un periodo estival, que paso entre mi pueblo y el de mi mujer y los gastos no son tan altos". Señaló que sus retiradas entre el 1 de mayo y octubre fueron más altas en 2011 que en 2010, y que en ese 2011 hizo varios pagos importantes con tarjeta.

Xisco Muñoz el fiscal le preguntó por el origen de ingresos por valor de 24.000 euros entre el 24 de mayo y el 28 de junio, a lo que el balear respondió que venía "de retiradas de meses y años anteriores", y de un dinero que le ingresó su padre "porque disponemos de caballos en Mallorca y tenemos dinero en efectivo".

"No puedo decir por qué en 2011 son doce mil y en 2010 son cuarenta mil", señaló respecto a la diferencia de pagos con el año anterior.

Miquel Robusté, que no contestó al fiscal y sólo lo hizo a su abogado y al juez, aseguró que sólo hubo unos mil seiscientos euros de diferencia entre sus extracciones de dinero en los mismos periodos antes y después del partido.

El central se quejó del "perjuicio profesional" que ha supuesto este proceso para él. "Es una injusticia cuando se sufren estas falsedades", lamentó.

Gustavo Munúa también contestó sólo a su abogado, e igualmente defendió un informe de su perito que demostraría que sus gastos de sus cuentas en Uruguay, donde estuvo de vacaciones, fue incluso mayor en 2011 que en 2010.

El exportero recordó que fue uno de sus mejores partidos de la temporada. "Tuve trabajo y tuve pericia en muchas ocasiones en el partido", señaló.

Sergio Ballesteros, sólo contestó a su abogada y al juez, y negó que como capitán tuviera ninguna "influencia" sobre la plantilla y que hubiera negociado con nadie del Zaragoza la venta de un partido que, aseguró, fue "muy disputado, porque había una tensión importante".

Ballesteros señaló que sus movimientos de dinero fueron prácticamente los mismos que otros años, con la salvedad de algunas retiradas de dinero antes del choque, incluida una de sesenta mil euros, para comprar un coche que abonó en efectivo y algunos pagos por estar inmerso hasta marzo de 2011 en un proceso de divorcio.

"Es la primera vez que me acusan de una cosa tan deshonesta y lo hemos estado pasando muy mal. Cuando me entero de la denuncia coincide con mi retirada, personalmente sí que ha sido muy duro. No se lo deseo a nadie", concluyó.

Juanfran García reconoció que coincidió en el Zaragoza con tres acusados de la antigua plantilla del equipo maño, pero como el resto de los exlevantinistas negó que se les intentara comprar.

El valenciano dijo que no hizo extracciones entre el 5 de mayo y el 24 de junio de 2011 porque sacó poco antes seis mil euros, y porque un amigo le devolvió once mil euros. "La diferencia entre 2010 y 2011 son cuatro mil euros", explicó.

David Cerrajería, por su parte, señaló por su parte que si contrató una caja de seguridad en esas fechas fue para guardar objetos valiosos pero no ninguna clase de efectivo. 

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