Blog José Manuel Segarra

Salvador Voro

Quizá no sean conscientes de su buena suerte. O quizá sí. Mateo Alemany y José Ramón Alesanco han sido rescatados del olvido futbolístico, nada menos que por el Valencia para que sus nombres vuelvan a copar un buen número de titulares y muchos minutos de radio y tele. En eso coinciden ambos. Tras un tiempo en el ostracismo han regresado al escenario mediático en una de las mejores plazas existentes.

Salvador Voro

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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Pero hay otro punto en el que los caminos del director general y deportivo ches también se han cruzado y del que deben sentirse tan afortunados o incluso más: Voro. No sólo porque gracias a su intervención el Valencia seguirá el año que viene en Primera (que no es poco), sino porque su salida del banquillo se va a producir con una suavidad que ya quisiera para sí la piel de un bebé.

Imaginemos una escena imposible: a Voro enrocándose en su puesto, incendiando una rueda de prensa exigiendo respeto por su persona, reclamando una renovación que buena parte de la grada vería con buenos ojos y solicitando un incremento salarial después de haber salvado al equipo del descenso por segunda vez. ¿Qué cuerpo se les quedaría a Alemany y a Alesanco?

Pues nada de eso, ni siquiera un gesto torcido. Tono equilibrado, buenas palabras y plena disposición incluso para volver a su anterior puesto, el de delegado del equipo. Es posible que los nuevos gestores sepan valorar la grandeza de Voro, pero por si acaso que quede constancia. Gràcies Voro.

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