PREMIER LEAGUE | JORNADA 3

El City empata ante el Wolves; Chelsea, Liverpool y Watford, líderes; dura derrota del United

El conjunto de Pep Guardiola no pasó del empate a 1 frente al Wolverhampton. El Chelsea, Liverpool y Watford, pleno de victorias. Emery conoce la victoria en la Premier frente al West Ham.

EFE

Tiempo de lectura: 5' Actualizado 27 ago 2018

Un solitario tanto de Mohamed Salah dio este sábado un importante triunfo al Liverpool sobre el Brighton & Hove Albion (1-0) que permite a los 'Reds' mantener su inicio inmaculado de la Premier League: tres victorias en tres jornadas con siete goles a favor y ninguno en contra.

Salah -29 goles en 29 partidos en Anfield- volvió a ser el salvador del conjunto de Jürgen Klopp, que sufrió más de lo esperado para deshacerse de un Brighton que la semana pasada dio una de las sorpresas de lo que llevamos de temporada al superar al todopoderoso Manchester United por 3-2.

El mejor jugador de la pasada campaña en Inglaterra logró romper la férrea defensa de los 'Seagulls' mediada la primera mitad, gracias a un zurdazo ajustado desde el balcón del área que se coló por el palo derecho de Matt Ryan.



El Manchester City, vigente campeón de la Premier League, no pudo mantener su pleno de victorias y tropezó este sábado, en el primer partido de la tercera jornada, en casa del recién ascendido Wolverhampton Wanderers (1-1).

Al conjunto de Pep Guardiola, que hasta la fecha había derrotado al Arsenal (0-2) y al Huddersfield Town (6-1), lo salvó el defensa Aymeric Laporte, quien, con un gran cabezazo -su primer gol con la camiseta del City-, subió las tablas al marcador después de que Willy Boly adelantara a los locales con un polémico tanto con la mano.

Boly golpeó a los 'Citizens' a los 12 minutos del segundo tiempo tras rematar desde el suelo y con la mano un buen centro de Joao Moutinho. El colegiado no vio la mano flagrante y la ausencia del VAR, el árbitro asistente de vídeo, en la Premier League no ayudó ante las airadas protestas de los futbolistas visitantes.

Sin embargo, el campeón logró salvar un punto en el 69 merced a un cabezazo imperial de Laporte a centro de Ilay Gündogan tras una falta lateral.



Arsenal y West Ham, dos equipos necesitados, se vieron las caras este sábado en la tercera jornada de la Premier League, en un peleado encuentro que cayó del lado de los del norte de Londres (3-1), que estrenaron su casillero de victorias en liga y sumaron el primer triunfo de la 'era Unai Emery'.

Dos derrotas en las dos primeras jornadas -los 'Gunners cayeron ante Manchester City (0-2) y Chelsea (3-2) y los 'Hammers' se inclinaron a manos de Liverpool (4-0) y Bournemouth (1-2)- habían impacientado a los aficionados de ambos equipos, ávidos de alegrías después de varias temporadas oscuras.

Iniciaron los 'Gunners' la complicada era pos-Wenger ante dos rivales de enjundia como eran los dos últimos campeones de la Premier. Sin embargo, la empresa este sábado era, a priori, bastante más sencilla: un West Ham que también arrancaba un nuevo periodo con Manuel Pellegrini en el banquillo y que hoy presentaba hasta siete caras nuevas en su once inicial.

Obligado a ganar, el Arsenal de Emery salió de inicio con un equipo ofensivo, con Pierre-Emerick Aubameyang como punta de lanza y Aaron Ramsey, Alex Iwobi y Henrikh Mkhitaryan por detrás.



El Chelsea, gracias a un postrero autogol el Newcastle, y el Watford mantuvieron su pleno de victorias y lograron mantener el ritmo del Liverpool, líder de la Premier League después de la tercera jornada, que se completará este lunes con el duelo Manchester United-Tottenham.

El Chelsea lo pasó mal para vencer en St. James Park, donde logró resolver en los últimos compases gracias a un tanto en propia meta del estadounidense DeAndre Roselle Yedlin, que desvió a su portería un remate del español Marcos Alonso.

Precisamente el lateral zurdo español fue el hombre que provocó el penalti que permitió a Eden Hazard adelantar al cuadro londinense (m.76).



El Tottenham dio un nuevo paso en su crecimiento tras romper el maleficio que parecía perseguirle ante el Manchester United en Old Trafford, donde había perdido en veintiún ocasiones, más que en ningún otro campo, al imponerse este lunes por 0-3 al conjunto del portugués José Mouriho.

"Somos un gran club, pero necesitamos ser más grandes y estamos en el camino de serlo. Es cierto que tras cuatro años, mucha gente dice que no hemos ganado nada, pero estamos sentando las bases para poder ganar", señaló en la previa el preparador argentino del Tottenham, Mauricio Pochettino.

Y que mejor punto de partida para luchar por la metas más ambiciosas que una victoria en el legendario Old Trafford, donde los "Spurs" habían caído derrotados en sus cuatro últimas visitas ligueras sin anotar ni un solo gol.

Una mala racha que el Tottenham pareció condenado a prolongar, tras verse desconcertado por el revolucionario planteamiento de Jose Mournho, que no sólo cambio medio equipo con relación al once que cayó por 3-2 ante el Brighton en la última jornada, sino que sorprendió con un novedoso dibujo.

Enfadado por los errores defensivos que le costaron la derrota en Brighton, el entrenador luso alineó una novedosa zaga con dos carrileros y tres centrales, entre los que situó al centrocampista español Ander Herrera.

Un cambio que no pudo ofrecer mejor rendimiento al Manchester United, que maniató por completo al Tottenham en una primera mitad, en la que los londinenses no lograron disparar por primera vez a puerta, un remate blandito del danés Christian Eriksen, hasta alcanzados los cuarenta minutos de juego.

Todo lo contrario que el United, que a base de garra e intensidad, llegó con asiduidad a la meta defendida por el francés Hugo Lloris.

Ambición que a punto estuvo de encontrar recompensa a los 16 minutos en una mala cesión del defensa Danny Rose, que entregó el balón al belga Romelu Lukaku, que no pudo encontrar la red tras superar la salida del guardameta del Tottenham.

Error que no aplacó la voracidad del Manchester United que siguió buscando con ahínco la portería rival, aunque sin el acierto necesario para trasladar su superioridad en el juego al marcador.

Un dominio local que se diluyó por completo en el arranque de la segunda mitad, en la que el Tottenham con dos zarpazos de Harry Kane y del brasileño Lucas Moura, despertó los fantasmas de una contundente derrota en la grada de Old Trafford.

Y es que si en el primer tiempo, los de Pochettino apenas había podido encontrar a Harry Kane, en la segunda parte, sólo tardaron cinco minutos en nutrir al voraz delantero inglés.

Un perfecto saque de esquina botado por Kieran Trippier a los 50 minutos permitió a Harry Kane demostrar su instinto goleador, tras ganar la partida al central Phil Jones y establecer con un soberbio cabezazo el 0-1. Ventaja que el Tottenham dobló apenas dos minutos después,en el 52, con un tanto del brasileño Lucas Moura, que estableció el 0-2 al rematar a las redes un centro desde la banda derecha de Christian Eriksen.

Dos golpes a los que intentó responder el United, que dio entrada al chileno Alexis Sánchez, con más pasión que cabeza, lo que permitió al Tottenham, ahora sí con espacios para lucir su veloz juego ofensivo, gozar de varias claras ocasiones para ampliar el tanteador.

Pero sí Dele Alli en el 60 y Kane en el 62 no lograron acertar con la portería de De Gea, el brasileño Lucas Moura, el mejor del encuentro, no desaprovechó la ocasión para firmar a los 84 el definitivo 0-3.

Una contundente victoria que no sólo permite al Tottenham no perder la estela en la clasificación del Liverpool y del Chelsea, que como los "Spurs" cuentan sus partidos por victorias, sino que dio un golpe sobre la mesa, para reclamar su papel de aspirante al título.

Objetivo que, apenas transcurridas tres jornadas, parece complicársele a un Manchester United, que suma ya dos derrotas en tres partidos, el peor arranque liguero de los "diablos rojos" desde el curso 1992/93

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