Plaza General Azcárraga: un oasis de tranquilidad en A Coruña

Plaza General Azcárraga: un oasis de tranquilidad

Plaza del General Azcárraga. Entre la calle Damas y la plaza de la Constitución. 13 números. 15001.

Un espacio histórico

La plaza de Azcárraga es uno de los principales espacios de la Ciudad Vieja. Conocida antaño como plaza de la Harina o del Mercado, su interés va más allá de los mercados de intercambio de grano. Hablamos del centro de la vida social y política de A Coruña durante unos cuantos siglos, en un conjunto que se integraba con la actual plaza de la Constitución.

Aquí estuvo la sede del Ayuntamiento, se celebraron fiestas de todo tipo y se vivieron momentos clave de la historia herculina relacionados con reyes, liberales o batallas. En 1896 se decide dedicar la plaza al general Marcelo de Azcárraga, el ministro de la Guerra que restituyó la sede de Capitanía General a la ciudad. Una historia de lo más animada que contrasta con el estado actual de este enclave.

¿Demasiada tranquilidad?

Pocos sonidos se oyen más altos que el agua que brota de la Fuente del Deseo, situada en el centro de la plaza. Encarna este sentimiento una mujer tallada en bronce que alza una antorcha al cielo.

Llegar a la plaza de Azcárraga por alguno de sus cuatro accesos significa verse obligado a silenciar hasta el móvil para no romper la paz que reina en este espacio y que invita a sentarse en uno de sus bancos o terrazas a ver la vida pasar.

Pero hay quien piensa que esta plaza es demasiado tranquila. La eliminación de la circulación rodada de la Ciudad Vieja, en verano, ha obligado al casco histórico a enfrentarse a su silencio, y esto es, paradójicamente, lo que más ruido genera entre vecinos y comerciantes. A poco que se pregunte, se puede constatar una sensación generalizada de que el espacio se ha aislado más del resto de A Coruña. Que la “peatonalización” ha sido una “penalización

Vivir en Azcárraga

Como en toda la Ciudad Vieja, los edificios de esta plaza incluyen reformas interiores de lujo e inmuebles abandonados, a veces herencias imposibles de asumir.

Poco a poco se ve más gente joven, de poder adquisitivo medio-alto, en este tradicionalmente envejecido casco histórico. A dormir bien ayuda la declaración del espacio como Zona de Especial Protección, en 2008, que eliminó la práctica del botellón que había entonces, y el progresivo traslado de la marcha nocturna a otros puntos de la ciudad.

Centro de fiestas y turismo

Azcárraga sigue siendo uno de los puntos de referencia para fiestas gastronómicas, mercadillos o la propia feria medieval. Y, sea la hora que sea, siempre aparecerá algún turista. O grupos guiados por Sir John Moore, María Pita o el peregrino inglés Willian Wey en alguna de las visitas guiadas teatralizadas del ayuntamiento de A Coruña

Aparte de las terrazas que rodean el espacio central de la plaza, aquí están la sede de la Real Orden de Caballeros de María Pita o La Nautilus, una sala dedicada exclusivamente a la fotografía. Hemos hablado con uno de sus responsables, Amador Lorenzo:

Árboles y demandas

Es normal que el visitante pase por alto pasa el busto dedicado a Pucho Boedo colocado en uno de los parterres. Y es que lo que llama la atención en Azcárraga es uno de los techos vegetales más bonitos de A Coruña, configurado por el encuentro de cientos de ramas de algunos de los árboles más monumentales de la ciudad.

Destacan los grandes plátanos de sombra y un valioso ejemplar de magnolio.

Un consultor internacional, de origen británico, estudió a fondo estos ejemplares en 2012 tras la caída de uno de ellos. Seis años después, la deficiente conservación de las zonas verdes y el pavimento o las pintadas son las quejas más repetidas de esta plaza de Azcárraga en la que se para el tiempo.

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