La segunda juventud de la NBA - Con Basket si hay paraíso

La segunda juventud de la NBA

Corren tiempos de éxtasis ofensivo en los que parece experimentarse un salto atrás en el tiempo, como si estuviéramos en otra época con marcadores de leyenda y jugadores que acumulan más de 50 puntos, o pívots con más de 25 rebotes; son números que habitualmente enriquecen la leyenda de figuras del pasado. Sin embargo esas cifras hoy en día algunos las exhiben como reproche a este lado del Atlántico, como una suerte de Sambenito que restaría credibilidad a la NBA. Todo lo contrario, son datos que hablan de la espectacularidad del momento que vive la NBA, una segunda juventud, con algunos de los mejores jugadores de todos los tiempos.

Es cierto que con un baloncesto distinto al de antaño, porque el juego ha cambiado, porque las claves son otras, porque existe el tiro de tres, porque los juegos evolucionan y hace décadas hubiera sido impensable tener por ejemplo a tiradores de larga distancia tan excelsos como los que se ven hoy, o sin ir más lejos ver a hombres tan grandes moverse como pequeños. El ser humano evoluciona físicamente, la capacidad atlética es otra, la coordinación de los hombres altos también, tantas cosas han cambiado… como tantos aspectos del juego que han cambiado. Quizá la virtud del pase como elemento clave del juego en ocasiones se echa algo más en falta, sin que por ello deje de haber equipos que consiguen maravillarnos con el pase extra y sus circulaciones de balón.

La otra noche se produjo algo que no ocurría desde los 80,  tres equipos superaron los 140 puntos, en los últimos días no hay noche en la que algún equipo no alcance los 130 o 140 puntos, algo que como quedó demostrado algunos detestan, sin ir más lejos el técnico del Barcelona Pesic, que no lo consideraba baloncesto. Cabe preguntarse si Pesic ha visto en los últimos tiempos algún partido de la NBA, y en caso afirmativo si se ha preguntado cómo defendería él a un equipo como los Warriors. En el encuentro Warriors-Pelicans se encestaron 43 triples, 24 por parte de los de Oakland y 19 por parte de los de Nueva Orleans. Stephen Curry anotó nueve y lleva tres noches seguidas anotando ocho o más triples. Habrá quien piense que les dejan, especialmente entre aquellos que no siguen la NBA. Una buena pregunta para los técnicos que detestan la NBA es cómo neutralizarían ellos el caudal ofensivo de estos equipos.

Hemos sabido que desde 2014 un alto porcentaje de triples de Curry son desde una distancia de entre nueve y diez metros. Los equipos defienden, claro que defienden, pero cómo mantener una gran intensidad en 82 partidos, o en encuentros de 48 minutos que ya se han roto; pero sobre todo cómo llegar a todos los rincones, a todas las distancias para puntear, y sin permitir penetrar a sus rivales. Las defensas se cierran pero equipos como los Warriors, o los mismos Pelicans están muy abiertos y no hay ser humano capaz de estar en dos sitios a la vez, o cierras el camino a canasta o estás pegado al tirador abierto. Si estás pegado al tirador, los jugadores con su capacidad atlética son capaces de entrar como cuchillo en mantequilla, o algunos cracks aprovechan su primer paso y el bloqueo directo para ganar ventaja. El desgaste defensivo de los equipos que tratan de tapar esas vías de agua es alto, pero nada fácil, porque es imposible estar en dos sitios a la vez.

Es falsa también la creencia de que los triples son descontrolados. Es cierto que el triple como amenaza ha cambiado el juego y que puede haber algunos partidos en los que se abuse de esa amenaza, pero pongamos como ejemplo el último partido: en los 43 triples que hubo en el Warriors- Pelicans , el porcentaje de acierto fue del 50%, para ser exactos del 49% en los Warriors y del 51.% en los Pelicans. Lo mismo ocurre con Curry que anotó 9, también con un 52% de acierto. No se trata tan solo de las distancias de precisión ,de la fiabilidad de estos jugadores, también de lo poco que necesitan para armar el tiro. Qué decimos armar, a veces ni tan siquiera parecen armar el brazo, parecen soltar el balón. Cómo explicarse algo como lo de Klay Thompson, que anotó 43 puntos habiendo botado sólo 4 veces el balón. Máquinas de precisión.

¿Quién es capaz de defender esto? Verdaderamente asistimos a un tiempo excepcional, a una competición que prima el juego ofensivo, sin que por ello deje de haber equipos que traten de agarrarse a ritmos de juego más bajos, menos posesiones y defender más. Mientras tanto, la NBA sigue comiéndole la tostada a la Euroliga en su propio terreno, organiza un partido en Londres para seguir desarrollando el negocio en Europa, y no tiene problema en seguir promocionando su producto fuera de Estados Unidos, porque tienen un concepto de liga internacional también con algunos de los mejores jugadores de todos los continentes y explotada en todos los continentes.  Es el sueño de Tebas que debe estar preguntándose por qué nadie se cuestiona en la NBA que sus equipos salgan a jugar un partido oficial fuera y en el fútbol español sea un drama. Pues son culturas distintas y no es menos cierto que en la NBA se juegan muchísimos más partidos en casa, por lo que el perjuicio a sus aficionados es menor.

 

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