12.50H | 25 MARZO 2026 | HERRERA EN COPE EN JACA
El campo español afronta importantes desafíos con el tratado de libre comercio con Australia, que elimina aranceles y beneficia el PIB de ambas naciones. Sin embargo, perjudica al sector agrícola europeo, especialmente al vacuno y ovino, que compite con carne australiana producida con hormonas, prohibidas en Europa desde 1989. Aunque Europa obtiene ventajas con la importación de tierras raras y la exportación de automóviles, las cláusulas de salvaguarda parecen inviables, dejando al consumidor como el más afectado. Por otro lado, el acuerdo provisional con Mercosur se firma el 1 de mayo, creando un mercado de 720 millones de personas. Esta apertura genera inquietud por la competencia desleal y el riesgo de interrupciones en las cadenas de suministro, como ilustran los peajes en el estrecho de Ormuz, que repercuten directamente en el precio final para el consumidor. Los agricultores expresan su frustración, sintiéndose moneda de cambio, valorados solo en crisis. Lamentan la mala estructuración del sector, donde la desaparición de pequeños productores beneficia a pocos, dispara los precios y amenaza la seguridad alimentaria, pues una granja cerrada raramente reabre. Existe expectación ante un decreto de ayudas al campo por la guerra, aunque persisten las dudas sobre su distribución equitativa y el tratamiento fiscal. El sector espera que el gobierno lo valore como un pilar fundamental.