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Perera reivindica el sitio de las figuras: “Seguimos estando y dando la cara”
El diestro extremeño, a punto de iniciar la temporada, reflexiona en los micrófonos de COPE sobre una carrera que ya alcanza los 22 años de alternativa.
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El matador de toros Miguel Ángel Perera se encuentra a las puertas de una nueva temporada, una campaña que afronta con la ilusión renovada tras un invierno marcado por la recuperación de una compleja lesión de espalda. En una extensa entrevista en el programa ‘El Albero’ de la cadena COPE, el diestro extremeño ha repasado su estado físico y ha reivindicado con contundencia el papel de las figuras consolidadas en el toreo actual, mostrando su malestar por ciertas corrientes de opinión que, a su juicio, las denostan de manera injusta.
Una recuperación a contrarreloj
Perera ha explicado el origen de su dolencia, una espondilolistesis de nacimiento que se había agudizado en el último año. “Me operé el 25 de septiembre”, detalló el torero, quien decidió pasar por el quirófano sacrificando compromisos de final de temporada para acelerar su puesta a punto. La intervención consistió en colocar “una piecita de titanio” entre las vértebras L5 y S1. Aunque el proceso de recuperación es lento y aún siente molestias, asegura haber realizado un trabajo a conciencia: “Prácticamente desde la tercera semana de estar operado empecé con mi preparador a pensar en la recuperación”.
A pesar de las dificultades, el torero se siente en un buen momento para el inminente inicio de temporada, que arrancará el 17 de febrero en el carnaval del Toro de Ciudad Rodrigo. “La penitencia de la profesión va por dentro”, reconoció, aunque un buen calentamiento le permite sobrellevar las molestias. Comparte esta experiencia con compañeros como Manzanares y David Fandila ‘El Fandi’, quienes sufrieron la misma lesión y le advirtieron que las sensaciones de la operación tardan meses en desaparecer por completo.
La defensa de las figuras del toreo
Uno de los momentos más contundentes de la entrevista llegó cuando se le preguntó por las corrientes de opinión en redes sociales que parecen olvidar o criticar a las figuras consolidadas para ensalzar a los nuevos valores. Perera, aunque alejado de las redes, no dudó en calificar esta actitud de “tremendamente injusta” y “totalmente ofensiva”.
El diestro se mostró ilusionado con los toreros jóvenes, pero reivindicó el lugar de quienes llevan años en la élite. “La figura del toreo que hemos estado durante tantos años y que seguimos estando y dando la cara…”, defendió Perera. “Aquí este año se va a ver, hay que arrancar en marzo, acabar en octubre, estar en todas las ferias, el toro grande, el chico, plaza de primera, de tercera, con todos los toreros importantes”. Para él, esa corriente de opinión es inaceptable: “Es tremendamente injusto que para ensalzar a uno haya que machacar a otro y tirar por tierra los méritos de otro”.
Miguel Ángel Perera, en El Albero
El diestro es consciente de que, con 22 años de alternativa, ya no es “novedad” y que la ilusión del público a menudo se centra en los nuevos talentos. Sin embargo, subraya que si los veteranos se mantienen “es por algo”. Esta reflexión llega en un momento en que su presencia no está confirmada en ferias como Sevilla de la forma en que le gustaría, o su sonada ausencia en Olivenza, su lugar de residencia: “Como torero, duele. Pero tampoco te puedes estar dedicándole más tiempo del que precisa”.
Compromiso, fe y futuro
En su defensa, Perera recordó su trayectoria de compromiso con todo tipo de encastes, algo que, según él, a veces queda en el olvido por la “memoria frágil”. “Me he anunciado con La Quinta, he matado toros de Victorino, de Adolfo Martín… siempre he estado abierto a este tipo de compromisos, sobre todo en plazas como Madrid, que ha sido y es la base de mi carrera”, afirmó con la conciencia tranquila.
En esta nueva etapa, camina junto a Diego Robles, un apoderado del que buscó “la dedicación y el compromiso”. Lo describe no solo como un gran profesional, sino como “una persona excepcional, de un corazón extraordinario”. Respecto al debate político sobre la presencia de niños en los toros, Perera expresó su “indignación y la misma impotencia que sentimos siempre cuando se nos ataca”.
Miguel Ángel Perera entrenando junto a Diego Robles
Somos una arma política, estamos siempre expuestos a debate"
“Somos un arma política, estamos siempre expuestos a debate, a capricho de lo que se le quiera ocurrir a algunos políticos”, lamentó el torero, quien contrapuso esta situación al auge de la gente joven en las plazas. Finalmente, sobre su futuro, Miguel Ángel Perera lo tiene claro: seguirá mientras sienta la ilusión y la pasión que le mueven a diario. “El día que se pierda eso, será la señal de que falta esa fecha”, concluyó.
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