EL ALBERO
David de Miranda impacta en Olivenza: "Merece la pena jugarse la vida por una afición con esa entrega"
El torero de Huelva impacta en su debut en la feria pacense y encara una temporada clave con Enrique Ponce como apoderado y con citas en Valencia, Sevilla y Madrid.
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El torero David de Miranda ha sido el gran protagonista de la matinal del domingo en la Feria de Olivenza, donde ha impactado en su debut cortando dos orejas a su primer toro de Domingo Hernández. En una conversación en el programa El Albero de COPE, el diestro onubense ha calificado la experiencia como "una mañana muy bonita". Para él, ver su nombre anunciado en una feria por la que pasan todas las figuras era algo que le "llenaba de ilusión y de ganas de empezar".
El público de Olivenza ha jugado un papel fundamental. David de Miranda ha confesado que le impactó tanto el silencio como el rugido de la plaza.
ha destacado, refiriéndose a un estruendo que "hace que te vengas arriba". El torero ha subrayado la importancia de esa conexión con el tendido, afirmando que "merece la pena jugarte la vida por una afición con esa entrega y con ese cariño".
Un relevo generacional
La mañana también ha tenido un componente de futuro. Compartiendo cartel con Borja Jiménez y Marco Pérez, De Miranda ha sentido que se vivía un "relevo generacional". Un momento simbólico ha sido cuando Borja Jiménez les brindó su segundo toro a él y a Marco. "Pertenecer a esta baraja de toreros jóvenes tan amplia e interesante para el aficionado me llena de ilusión y de responsabilidad", ha asegurado el torero.
El sello de Enrique Ponce
Esta temporada ha comenzado para David de Miranda de la mano de su nuevo apoderado, el maestro Enrique Ponce. Una etapa que afronta con "una ilusión tremenda y una responsabilidad grande". Lo que más le ha sorprendido de Ponce en este tiempo es "la afición que tiene", que llegaría a decir que es "más" que la suya. El objetivo, según explica, es pulir su toreo sin alterar sus fundamentos.
David de Miranda y Enrique Ponce en la plaza de toros de Olivenza
Sobre las enseñanzas de su apoderado, David de Miranda reconoció que "él sabe que la personalidad de cada uno y los cimientos de cada uno, pues son los de cada uno y esa personalidad no hay que tocarla. Hay otros matices, otras cosas que hay que pulir mucho", ha añadido, comparando el proceso con "pulir el diamante en bruto".
Del ostracismo a las grandes ferias
El gran inicio en Olivenza es el primer paso de una temporada cargada de compromisos importantes. Atrás quedan los "inviernos en el ostracismo". Ahora, el calendario incluye citas en Valencia, Pozoblanco, dos tardes en Las Ventas y el soñado Domingo de Resurrección en Sevilla junto a Morante y Roca Rey. "Tengo ese vértigo de no querer ni mirar la agenda", ha reconocido, aunque también siente "mucha ilusión, muchas ganas y mucha moral".
Respecto a la etiqueta de torero de valor que le acompaña desde su actuación en Málaga, ha matizado que, aunque se siente a gusto en terrenos comprometidos, no es algo que busque premeditadamente. "Me preocupa el torear bien, el torear despacio", ha señalado, buscando demostrar una tauromaquia más allá de la valentía.
Finalmente, De Miranda ha reflexionado sobre cómo la pandemia frenó el impulso que le dio su Puerta Grande en Madrid en 2019. Sin embargo, el tiempo le ha dado otra perspectiva y cree que ahora le pilla "con mayor madurez, tanto profesional como personal también". Una madurez con la que siente el orgullo y la responsabilidad de llevar el nombre de Huelva por todas las grandes ferias.
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