4ª DE FERIA

Ferrera, Castella y Perera, a hombros en la interminable matinal de Olivenza

Seis orejas y siete avisos fue el balance del cuarto festejo de feria en el que se lidió una noble, pero descastada, corrida de Zalduendo.

Ferrera, Castella y Perera, a hombros en la interminable matinal de Olivenza 

Sixto Naranjo Sanchidrian

Publicado el - Actualizado

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Sorprendieron los claros en los tendidos de la matinal de este domingo. La baja de Emilio de Justo frenó a muchos aficionados cacereños. Su sustituto, Miguel Ángel Perera, siendo vecino de la zona, no fue suficiente banderín de enganche de una matinal que invitaba a acudir a la plaza en una mañana de sol luminoso en Olivenza.

La baja de Emilio de Justo frenó a muchos aficionados cacereños

Se preveía un festejo largo por el concepto de los tres diestros. Y así fue. Casi tres horas de corrida en que en todos lo toros se escuchó al menos un aviso.

La corrida de Zalduendo salió también bajo los parámetros previstos de antemano. Mucha nobleza y escasa raza. 

Mucha nobleza y escasa raza

Antonio Ferrera vio cómo se le coló el primero de Zalduendo en la apertura de faena. Se metió por dentro cuando lo cito por el pitón izquierdo. Al toro, de armónicas hechuras, fue solo eso, pura fachada. Nada tuvo por dentro. La labor de Ferrera fue tan pulcra como insípida. Como el de Zalduendo.

El segundo del hierro propiedad de Alberto Bailleres tuvo nobleza y buen son de inicio. Y quietud y tersura el quite de Sebastián Castella por chicuelinas. El francés volvía a Olivenza diez años después y su primera faena no fue ni buena ni mala. Muchos muletazos del francés dentro de un conjunto demasiado formal y previsible. Se pasó de faena Castella, por lo que le costó cuadrar al toro. Hasta dos avisos sonaron antes del descabello final tras una estocada trasera. La oreja se concedió sin demasiado entusiasmo. 

El tercero se devolvió tras cerrarse el tercio de banderillas. Lesionado de la pata derecha trasera, hubo de ser apuntillado en el ruedo. Espectáculo poco vistoso pese a su eficacia. Corrió turno Perera. El que iba a ser sexto fue otro animal de nobleza pajuna sin maldad alguna. El extremeño inició la faena de rodillas en el centro del ruedo por arrucinas. Perdió el equilibrio el torero en varias ocasiones pero se repuso para el de pecho ya incorporado. Apretó mucho por abajo Perera al de Zalduendo. A derechas más ligado el toreo y al natural más relajada la planta. Tanto obligó el torero, que el toro acabó poniendo rumbo a tablas. La estocada, algo contraria, ralentizó la muerte del animal. La oreja fue justo premio a lo realizado.

Hubo que esperar al cuarto para ver la actuación más redonda de la mañana. La firmó Ferrera ante un buen toro de Zalduendo, con más “punch” en su noble y enclasada embestida. Estuvo reposado a la verónica y quitó al toro del caballo por faroles con el capote. Después, muleta en mano, Ferrera se explayó en la labor de gusto y torería. Todo muy acompasado, toro y torero. El relajo y el poso del diestro salieron a flote en un conjunto de largo metraje que concluyó con naturales con la derecha con el toro más cerrado en tablas. Un volapié perfecto le hizo merecedor del doble trofeo.

El quinto fue otro toro de nobilísima condición. Y Castella volvió a trenzar una faena tan pulcra como insípida. Todo muy templado y técnico. Pero no se escuchó ningún ‘ole’ durante el largo trasteo del torero galo. Un espadazo contrario tumbó al toro y otra oreja fue a parar al esportón de Castella. 

Para completar un sexteto de posibilidades, el sobrero que salió en último lugar para Perera también tuvo sus veinte arrancadas nobles antes de rajarse. El pacense corrió la mano con limpieza y largura en redondo, llevando cosida la embestida del toro a la muleta. Con el animal ya sacando la bandera blanca de la rendición, Perera lo exprimió en la cercanía de tablas. Una estocada desprendida dio paso a la oreja que le abría también la puerta grande. Aviso mediante, faltaría más.

Olivenza (Badajoz), domingo 10 de marzo de 2019. 4a de Feria. Media plaza.

Toros de 

, el sexto como sobrero tras devolverse el tercero y correrse turno. Bien presentados y de juego descastado y noble en conjunto. Destacó el cuarto, con más movilidad.

Antonio Ferrera, saludos tras aviso y dos orejas tras aviso.

Sebastián Castella, oreja tras dos avisos y oreja tras aviso.

Miguel Ángel Perera, oreja tras aviso y oreja.