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CORONAVIRUS CATALUÑA (Resumen)

Riesgo de rebrote y velocidad de transmisión caen a una semana de desescalada

El riesgo de rebrote del coronavirus en Cataluña ha bajado de los 500 puntos por primera vez desde mediados de octubre, cuando se iniciaron las restricciones, mientras la velocidad de transmisión (Rt) ha caído tres centésimas, hasta el 0,80 -como en junio pasado-, a una semana de que la Generalitat inicie la desescalada.,Con la restauración y el sector de la cultura en pie de guerra por su cierre, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha exigido a la Generalitat un "hor

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 3'Actualizado 15:59

El riesgo de rebrote del coronavirus en Cataluña ha bajado de los 500 puntos por primera vez desde mediados de octubre, cuando se iniciaron las restricciones, mientras la velocidad de transmisión (Rt) ha caído tres centésimas, hasta el 0,80 -como en junio pasado-, a una semana de que la Generalitat inicie la desescalada.

Con la restauración y el sector de la cultura en pie de guerra por su cierre, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha exigido a la Generalitat un "horizonte realista" de reapertura de bares, restaurantes, teatros, cines y gimnasios, ya que no ve "viable" que sólo se les permita reabrir al aire libre a partir de que venza la prórroga de las restricciones el próximo 23 de noviembre.

Según los datos actualizados este domingo por la Generalitat, uno de los indicadores más importantes sobre la evolución del coronavirus, el riesgo de rebrote (EPG), que mide el crecimiento potencial de la epidemia, ha caído al nivel previo al del cierre de bares y restaurantes, decretado el pasado 14 de octubre, ya que por primera vez desde entonces ha bajado de los 500 puntos y se ha situado en los 476, cuando a finales del pasado mes llegó a 990.

En paralelo, la velocidad de transmisión del virus (Rt), que indica la evolución de la pandemia, ha caído tres centésimas y se sitúa en el 0,80, tras acumular 18 días seguidos de reducción, uno de los requisitos previstos por la Generalitat para la desescalada.

La mejora de estos indicadores se produce a una semana de que el próximo 23 de noviembre venza la prórroga de las restricciones vigentes en Cataluña, entre ellas, además del cierre de la restauración y de la cultura, el confinamiento municipal durante los fines de semana.

Sin embargo, la Generalitat ha avisado que esta desescalada será gradual, en función de la evolución por territorios, y que algunas de las restricciones, como el toque de queda nocturno, se podrían prolongar aún unos meses más.

Y es que, pese a todo, la cifra de positivos por PCR o test de antígenos sigue subiendo -en las últimas horas se han notificado 1.768 nuevos casos, hasta alcanzar un total de 287.270-, mientras que también se han registrado 67 nuevos fallecidos, con lo que, desde su inicio, la pandemia ya ha provocado 15.080 muertos en Cataluña.

Paralelamente, en las últimas horas se han notificado 58 nuevos ingresos hospitalarios, hasta los 2.524, si bien hay tres pacientes menos en la UCI, con 580.

En este contexto, la consellera de Cultura, Àngels Ponsa, ha reconocido que algunos teatros, salas de cine o de conciertos no podrán abrir automáticamente en los primeros días de la desescalada de las restricciones por el coronavirus, al tiempo que ha reiterado que ella no hubiera cerrado todos los locales culturales.

Ponsa, en una entrevista en RAC1, ha indicado que la apertura de esos locales es compleja y su apertura "no se hace de un día para otro", pues depende entre otras cosas de la contratación de espectáculos y películas.

"No digo que sea inviable", ha afirmado la consellera, quien sin embargo ha reconocido la complejidad que implica la apertura de esos locales si no se programa con anticipación.

Ha puntualizado que hasta que no haya una reunión del Govern no confirmará nada sobre la fecha de reapertura de los espacios culturales y ha reconocido que "puede" que se precipitase al anunciar que con una velocidad de reproducción del virus de 0,9 -ahora es del 0,80- la cultura podría reabrir. "Se ha de ser más prudente", ha admitido.

Por su parte, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, en una entrevista a Catalunya Ràdio, preguntada sobre el hecho de que esa desescalada progresiva se inicie con las actividades que comporten menor riesgo, probablemente abriendo las terrazas, ha sido tajante: "Me sabe mal decirlo así, pero el propio Govern sabe que esto no tiene ningún sentido y que se debe revisar".

La alcaldesa ha pedido al Govern que "sea claro" y ofrezca un "horizonte realista", porque "si es sólo al aire libre, no es reapertura", y eso genera una "angustia añadida" a los sectores afectados, que "han de poder planificar y saber si el 23 reabren o no".

Para la líder de Barcelona En Comú, "lo realista" sería que, si los datos están en efecto mejorando, "se dijera orientativamente que se puede abrir al 40% o 50% de aforo, con todas las medidas y revisando protocolos si tienen que ser más estrictos".

"Lo que no puede ser es que desde la Generalitat se diga una cosa que todos sabemos que no es verdad, porque el 23 (de noviembre) decir que se abre al aire libre quiere decir que no se abre. Y eso incendia a los sectores en una situación límite", ha insistido.

Mientras los locales siguen cerrados, Cataluña ha afrontado su tercer fin de semana con confinamiento municipal, en el que el buen tiempo ha permitido volver a ver imágenes de gente paseando por la montaña, las ciudades o la playa, así como una nueva protesta, que ha reunido a centenares de responsables de negocios de la restauración y la cultura en Sitges (Barcelona).

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