La ley marca el camino: esto es lo que debes hacer si te encuentras un perro perdido en la calle
Actuar de forma incorrecta podría acarrear consecuencias legales, por lo que es fundamental conocer el protocolo oficial establecido para ayudar al animal
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Madrid - Publicado el
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Encontrarse con un perro solo en la calle despierta un instinto inmediato de protección, pero la buena voluntad debe ir acompañada del procedimiento correcto. La Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales establece un marco legal claro que considera a los animales como bienes muebles especiales, lo que significa que, salvo prueba en contrario, tienen un dueño. Ignorar el protocolo no solo puede perjudicar al animal, sino que también puede acarrear problemas legales a quien intenta ayudar.
La situación no es menor, ya que, según datos de la Fundación Affinity, solo en 2023 se recogieron 286.682 animales de compañía abandonados en España, de los cuales 170.712 eran perros. Estas cifras ponen de manifiesto la importancia de saber cómo actuar para garantizar que el animal reciba la ayuda adecuada y tenga la oportunidad de volver a su hogar o encontrar uno nuevo de forma segura y regulada.
El protocolo a seguir
Ante el hallazgo de un perro perdido, el primer paso es contactar con la Policía Local. La legislación vigente atribuye a los ayuntamientos la responsabilidad de gestionar estos casos. Así lo recoge el artículo 22 de la Ley 7/2023, que indica que "corresponderá a los ayuntamientos la recogida de animales extraviados y abandonados y su alojamiento en un centro de protección animal".
Para cumplir con esta obligación, la ley exige a las administraciones locales contar con un servicio de urgencia para la recogida y atención veterinaria, disponible las veinticuatro horas del día. De este modo, los agentes se encargarán de trasladar al animal a un centro de protección animal autorizado, donde recibirá los cuidados necesarios y se iniciará el proceso para localizar a su familia.
La importancia del microchip
Una vez en el centro, la primera acción es comprobar si el animal porta el microchip de identificación obligatorio. El artículo 51 de la ley subraya que todos los animales de compañía deben ser identificados individualmente por un veterinario. Si el perro está correctamente identificado, el personal del centro se pondrá en contacto con el dueño para notificarle su localización.
En el caso de que el animal no tenga microchip, se abre un plazo legal de reclamación que varía según la comunidad autónoma, oscilando generalmente entre 20 y 30 días. Durante este tiempo, el animal permanecerá en las instalaciones del centro a la espera de que su dueño aparezca. Solo una vez transcurrido este periodo sin que nadie lo reclame, el perro será declarado oficialmente en situación de abandono.
La adopción, el último paso
Cuando el animal queda disponible para ser adoptado, comienza una nueva oportunidad para él. Quien lo encontró, o cualquier otra persona interesada, puede iniciar el proceso de adopción de forma legal. Los requisitos varían, pero suelen incluir ser mayor de edad, firmar un documento de adopción en el que se acepta la responsabilidad sobre el animal y cumplir con las obligaciones sanitarias, como la vacunación contra la rabia y la colocación del microchip a nombre del nuevo propietario.
Los centros públicos de protección animal desempeñan un papel fundamental en este proceso, ya que están obligados a garantizar el bienestar de los animales. Entre sus responsabilidades se encuentra "esterilizar al animal con carácter previo a su entrega en adopción", según dicta la ley, o suscribir un compromiso de esterilización si todavía no tiene la edad suficiente. Además, deben entregar a los animales con un contrato de adopción, realizar un seguimiento posterior y fomentar en todo momento una adopción responsable.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.