EMIGRACIÓN TERUEL (Crónica)

En busca de la conexión Teruel-EEUU de hace cien años

Elisa Alegre

Agencia EFE

Tiempo de lectura: 3' Actualizado 10:39

Elisa Alegre

Desde 1900 hasta 1936 al menos 125 de los poco más de 700 habitantes de Jabaloyas (Teruel) emigraron a EEUU para ser mineros y pastores, en busca de ahorros que les permitieran regresar y llevar una vida mejor. Las casi 80 personas que quedan hoy en el pueblo, cien años después, inician el hermanamiento con la tierra que les acogió.

La emigración se dio en otros municipios del entorno, pero no de manera tan importante como en Jabaloyas. La verdadera dimensión de aquel éxodo para el pequeño pueblo se ha descubierto gracias a la investigación de Raúl Ibáñez, miembro del Centro de Estudios de la Comunidad de Albarracín, CECAL.

"Sabíamos algo por los testimonios orales pero no que fuera tanta gente ni exactamente el destino" señala a Efe.

Ha conseguido sacar a la luz con cifras, nombres y apellidos lo que la tradición oral relataba como la emigración de sus padres y abuelos para ser "vaqueros" en Estados Unidos.

A partir de los testimonios recogidos en la sierra y de una publicación de otro compañero del centro de estudios, Pedro Saz, Ibáñez comenzó su investigación, consultando el censo de la localidad del primer tercio del siglo XX.

Encontró medio centenar de nombres que se calificaban como ausentes y a los que se les marcaba el destino con una grafía que, si bien no permitía identificar el lugar concreto, sí se situaba en Norteamérica.

Gracias a Internet, encontró una "Registration Card" de un vecino, y esto le llevó a descubrir que los jabaloyanos de hace un siglo viajaron a Bingahm Canyon, en el Estado de Utah, para trabajar como mineros en una explotación (todavía abierta) y como pastores de ovejas.

El trabajo entonces se centró en localizar archivos americanos como la documentación de la Isla de Ellis, en Nueva York, por donde entraron buena parte de los emigrantes europeos a Estados Unidos.

La revisión exhaustiva de estos archivos ha permitido identificar a al menos 125 vecinos del pueblo, principalmente hombres, aunque Ibáñez cree que la cifra puede ser mayor.

En la investigación ha identificado, además, a 972 turolenses que entraron entre 1900 y 1936 a Estados Unidos por esta vía, y aunque Jabaloyas no es el municipio de la provincia de donde más emigrantes provenían, sí llama la atención la proporción respecto a la población total del pueblo.

"Hay familias enteras; padre, madre e hijos, pero sobre todo se trataba de hombres jóvenes", señala el investigador, que remata: "Casi todos los hijos del pueblo en edad de trabajar se embarcaron hacia América".

Sobre por qué eligieron aquel destino y se decidieron a marchar tantos vecinos Ibáñez solo tiene una hipótesis. El investigador cree que algún vecino de Jabaloyas contactaría con otro emigrante allí, seguramente vasco o navarro, "que sí tenían tradición de emigración", y tras ellos, irían todos.

La mayor parte de ellos regresaron, según lo que ha podido averiguar hasta ahora el investigador, y ello explica por ejemplo la afición en el pueblo a costumbres tan americanas como el póquer o el boxeo.

Gracias a esta investigación, el pueblo ha entrado en contacto con el cónsul honorario de España en Utah, Baldomero Lago, y se ha iniciado el proceso para hermanar Jabaloyas con la localidad de Copperton, puesto que es la que acogió a los emigrantes. Bingahm Canyon desapareció con la ampliación de la mina.

El objetivo ahora es, explica Ibáñez, localizar a los descendientes de quienes se quedaron a vivir allí para estrechar estos lazos y conocer así mejor por qué una séptima parte del pueblo, hace cien años, se atrevió a cruzar el Atlántico en un viaje duro, de más de una semana, para lanzarse a un sueño americano de ida y vuelta.

Lo más