eL 85 POR CIENTO DE LOS CONDUCTORES DISPONEN DEL DISPOSITIVO

La baliza V16 llega para salvar vidas: el fin de los atropellos al bajar del coche

Este nuevo dispositivo de emergencia es obligatorio desde el 1 de enero, pero más de cuatro millones de conductores todavía no lo tienen. Busca evitar 25 atropellos cada año

Carmen Labayen

Publicado el

4 min lectura

La obligatoriedad de la baliza V16 ha llegado con un propósito claro: evitar los atropellos que se producían cuando un conductor debía bajar de su vehículo para señalizar una emergencia. Según explica Cristina Catalá, directora técnica de FESVIAL (Fundación para la Seguridad Vial), la principal función del dispositivo es evitar bajar del vehículo ante una parada de emergencia, sustituyendo a los antiguos triángulos. Esta medida busca acabar con una cifra trágica: los cerca de 25 fallecidos anuales de media que se producían por esta causa.

Una medida para evitar un riesgo mayor

El riesgo era evidente. Anteriormente, la normativa obligaba a caminar 50 metros por la vía para colocar los triángulos de señalización, una acción que exponía a los conductores a un grave peligro. "El objetivo principal de la baliza es el evitar riesgos a la hora de indicar que un vehículo está estacionado por una parada de emergencia", subraya Catalá. La V16 no solo señaliza la posición con una luz visible, sino que comunica la ubicación del vehículo averiado a la DGT y a los navegadores lo que redunda también en beneficio del resto de los conductores al avisarles de la presencia de vehículos estacionados en la vía. 

Las cosas suelen tener un porqué, entonces, esto es para evitar un riesgo mayor"

CRISTINA CATALÁ 

Directora Técnica de la Fundación para la Seguridad Vial

Pese a su potencial para salvar vidas, un estudio reciente de Línea Directa y FESVIAL publicado esta semana revela que más de 4 millones de conductores aún no disponen de un dispositivo homologado, representan al 15 por ciento del total. Catalá advierte que no llevar la baliza "va en contra de tu propia seguridad", además de suponer un incumplimiento de la ley. La experta insiste en la importancia de que los ciudadanos entiendan la razón de ser de la norma: "Las cosas suelen tener un porqué y, en este caso, es para evitar un riesgo mayor".

Un balance desigual y falta de pedagogía

Tras los primeros tres meses, de uso Javier Goikoetxea, CEO de Next Mobility y experto en innovación, ofrece un "balance desigual" sobre la implantación de la V16. A falta de datos oficiales sobre su uso y su grado de implantación que algunos cálculos sitúan en la mitad de los vehículos, considera que a la medida le ha faltado "pedagogía para explicar bien que esto es bueno para todos". 

Esta percepción la corrobora el estudio, y es que aunque el 85 por ciento de los conductores disponga de las radiobalizas obligatorias, el 83% las desaprueba como medida de seguridad. Tanto Catalá como Goikoetxea coinciden en que, cuando se entiende el porqué, la actitud cambia. Catalá recuerda que lo mismo ocurrió con los chalecos reflectantes o los propios triángulos, medidas que tardaron en calar en la sociedad pero que después vimos supusieron avances para nuestra seguridad.

El futuro conectado de la V16

Actualmente y según explican a COPE desde la DGT, se registran 2.500 incidentes diarios, la mayoría averías. Le pasó a Javier Goikoetxea quien describe su funcionamiento de la baliza como "muy intuitivo": basta con pulsar un botón durante unos segundos y colocarla en el techo del coche. Sin embargo, aclara una duda común: la baliza posiciona el vehículo y alerta visualmente, pero no resuelve la incidencia. "A partir de ahí tienes que hacer lo mismo que hacías antes, llamar a la asistencia", explica.

El verdadero potencial de las radio balizas está por llegar"

JAVIER GOIKOEXTXEA

CEO de Next Mobility y experto en movilidad e innovación

El verdadero potencial, según el CEO de Next Mobility, está por llegar. Imagina una "Radio Baliza 2.0" que, integrada con el vehículo, pudiera detectar un accidente de forma automática, categorizar su gravedad y movilizar a los servicios de emergencia adecuados sin que el conductor hiciera nada.  Goikoetxea también reclama una comunicación más clara sobre el futuro de esta tecnología. 

Mientras ese futuro llega, Catalá hace una última recomendación clave: informarse bien antes de comprar. Es "importante que esté homologada" y comprobarlo en el listado oficial de la DGT. Aconseja también fijarse en la calidad y la luminosidad (candelas) para garantizar la máxima visibilidad, incluso de día y con sol, y no solo "comprar un dispositivo adecuado para evitar una multa". 

Ante quienes critican el afán confiscatorio de la medida, los expertos señalan que a nadie le van a parar para comprobar si tiene o no la baliza pero recuerdan que, al ser obligatoria, no llevarla o no utilizarla como debemos puede acarrear sanciones de entre 80 y 200 euros. Desde la DGT puntualizan que las multas por no disponer o no colocar los triángulos han sido de una media de 500 al año, algo residual, en comparación con otras sanciones. Y lo previsible es que la tendencia se mantenga ahora con el nuevo sistema.  

Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.