las borrascas retrasaron el inicio de la temporada
Los alérgicos en jaque por una meteorología que impulsa la 'explosión' de polen
La alternancia de lluvias y de buen tiempo agravará los síntomas de los alérgicos esta primavera al provocar una floración más intensa y repentina que otras temporadas
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Las últimas borrascas han dado una tregua a los alérgicos pero, a la larga, agravarán su situación. Los cambios drásticos de tiempo, pasando de borrascas sucesivas a temperaturas casi veraniegas, provocó una polinización exagerada y un pico de casos que previsiblemente esta semana descenderán con la vuelta de las lluvias y del frío para volver a crecer en cuanto mejore la meteorología. De hecho , y según los expertos consultados por COPE, la primera oleada de alergias se va a mantener con alta intensidad hasta mediados de marzo.
Un respiro temporal con un final brusco
Las abundantes lluvias de las últimas semanas producen un ‘efecto lavado’ en el ambiente, arrastrando el polen y limpiando la atmósfera. Esto da un respiro a los pacientes, que estuvieron inicialmente "relativamente bien, o bastante bien mejor que otros años", según Marcela Santaolalla , jefa del equipo de alergología del Hospital HM Sanchinarro. Sin embargo, la calma precedió a la tormenta. "Cuando para de llover lo que ocurre es que se desencadena una polinización exagerada" explica la doctora en COPE.
Este fenómeno se debe a que, en cuanto mejora el tiempo y vuelve el sol y temperaturas más suaves, la vegetación, ahora más exuberante por la hidratación, libera todo el polen de golpe, un alérgeno de primer orden que está temporada está siendo, según Santaolalla, muy irritante y provoca muchos síntomas.
La farmacéutica Esther Castillo confirma en COPE que la demanda de antihistamínicos se disparó "en cuanto dejó de llover y ha salido el sol. Llevamos desde mediados de febrero con una demanda creciente de tratamientos para hacer frente a la alergia. En realidad las borrascas retrasaron la aparición de síntomas pero después los han acelerado con muchas personas que vienen con lagrimeo de ojos, picores y estornudos".
Se ha desencadenado una polinización exagerada"
Jefa de Alergología del Hospital HM Sanchinarro
Juan José Zapata, presidente de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología (SEAIC), coincide en el diagnóstico. Tras romperse "la tendencia de 5 años de sequía", las plantas han cogido la hidratación suficiente. Esto, unido a las temperaturas moderadas, prepara el terreno para una temporada complicada.
Los pólenes protagonistas y lo que está por venir
Actualmente, los principales responsables de los síntomas son las cupresáceas, como los cipreses y las arizónicas, árboles plantados "masivamente en muchas zonas de España", según Santaolalla. A ellas se suman las urticáceas, como las parietarias, unas hierbas que crecen pegadas a los muros y que también producen una sintomatología importante, según detalla Zapata. Tras ella, llegará el turno del plátano de sombra, y posteriormente el "engranaje de primavera", con las gramíneas y el olivo.
La previsión no es optimista. La abundancia de lluvias hará que "los pólenes posteriores, en principio, también sean más abundantes de lo habitual", vaticina Santaolalla. Aunque el escenario final dependerá de la climatología en primavera, todo apunta a que "no va a ser un buen año para los alérgicos". Zapata advierte de que este año "es previsible que se alargue la polinización y, con ello, los efectos para las personas con alergias respiratorias".
Es previsible que se alargue la polinización y con ella sus efectos"
Presidente de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología (SEAIC)
Recomendaciones y tratamientos ante una epidemia silenciosa
El incremento de las alergias respiratorias es una realidad contrastada. El doctor Zapata recuerda que se ha pasado de un 5-10% de afectados hace 40 años a un 25-30% en la actualidad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya lo califica como una "epidemia no infecciosa en el siglo XXI" y estima que en las próximas décadas podría afectar al 50% de la población. Ante este panorama, los expertos insisten en la importancia de un buen diagnóstico y seguimiento.
Para mitigar los síntomas, ambos doctores recomiendan medidas de control ambiental: usar mascarilla y gafas de sol en el exterior, ventilar la casa solo por periodos cortos y preferiblemente en las horas centrales del día, ducharse al llegar a casa y no tender la ropa al aire libre. Asimismo, es fundamental seguir los niveles de polen a través de plataformas como Polenes.com, de la SEAIC, para anticiparse a los picos de concentración.
En cuanto a los tratamientos, la Dra. Santaolalla señala que "muchas veces no es suficiente con un antihistamínico" y es necesario recurrir a antiinflamatorios tópicos para ojos, nariz e incluso para el asma. A largo plazo, la solución más efectiva puede ser la inmunoterapia, las conocidas vacunas. Según Zapata, es un tratamiento de unos tres años que "va a la causa" y puede "incluso curarte de la enfermedad". Aunque tiene un coste elevado, está parcialmente financiado por la Seguridad Social.
Este contenido ha sido creado por el equipo editorial con la asistencia de herramientas de IA.