EMIGRACIÓN RURAL
Ana Belén y Yosliet: de Argentina y Cuba a ser asistentes en la Zamora rural
Alberto Ferreras
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Alberto Ferreras
Ana Belén y Yosliet tienen ambos ascendencia zamorana aunque ella ha nacido y residido toda su vida en Argentina y el en Cuba y ahora han dado un giro radical a su vida para regresar a la tierra de sus antepasados y trabajar en pueblos de la provincia de Zamora en los que hay demanda de profesionales para los servicios sociales y la asistencia y atención a personas mayores y dependientes.
Ana Belén Ramos, profesora de educación especial de 43 años, se ha asentado en Lubián junto a su marido y sus dos hijos de 11 y 10 años cumpliendo su sueño de regreso a la tierra de su padre, que ha ido construyendo especialmente en los últimos cuatro años en los que ha presidido el Centro Castilla y León en Rosario (Argentina).
Apenas acaba de llegar y sólo ha pasado un tiempo de formación en línea para adaptarse a su nuevo trabajo como cuidadora del programa "A gusto en mi casa", un servicio de asistencia personal impulsado por la Fundación Intras dirigido a personas mayores que desean permanecer en su domicilio y requieren apoyo para ello.
"Ha sido un cambio muy grande, volver a empezar de cero en un lugar muy lindo pero en el que se nota mucho la diferencia", ha confesado esta descendiente de zamoranos que ha hecho el camino inverso de la emigración de su padres a través del programa "Reto Zamora".
Esa iniciativa impulsada por la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades de la Junta de Castilla y León se desarrolla de forma piloto, con la intención de extenderla en un futuro a otras provincias, tras comprobar que una cuarta parte de las personas que trabajan en el sector de los cuidados en esa Comunidad Autónoma son extranjeras y hay zonas del medio rural en el que existen dificultades para cubrir algunas de las plazas.
La consejera del área, Isabel Blanco, que ha presentado este viernes a las primeras familias que regresan a Zamora a través de ese programa, ha confiado en que sea "la primera piedra" para favorecer la llegada de nuevas familias a Castilla y León.
Para ello ya disponen de una bolsa de un centenar de personas captadas a través de centros castellanoleoneses en Cuba y Argentina que están dispuestos a regresar a la tierra de sus antepasados, por lo que si la experiencia puesta en marcha en Zamora resulta positiva el programa se llevará a otros territorios de la comunidad.
Por el momento, esta misma semana han llegado las primeras familias del programa "Reto Zamora", ocho trabajadores y otros tantos acompañantes, entre ellos cinco niños menores de doce años que se escolarizarán en los municipios zamoranos en los que se han asentado: El Puente de Sanabria, Lubián y Toro.
Entre ellos figura el enfermero Yorliet Arias, de 58 años, que ha confesado que su llegada a Zamora junto a su esposa Sarahi Núñez ha podido hacer realidad un objetivo que su padre nunca pudo cumplir, ya que él siempre quiso volver a la tierra de la que emigró el abuelo de Yorliet y no pudo hacerlo.
"Siempre estuvo en mis propósitos poder venir", ha declarado este recién llegado a Zamora, que ha asegurado que tiene "muchos sentimientos encontrados" como consecuencia de su nueva residencia en la comarca zamorana de Sanabria procedente de La Habana.
El desarrollo de este programa piloto en Zamora no es casual, ya que la colonia zamorana en Cuba cuenta con gran arraigo y en la isla caribeña existen muchos emigrantes y descendientes que han conservado la doble nacionalidad, lo que facilita los trámites para el regreso.
El gerente de la Fundación Intras, Pablo Gómez, encargada de la inserción laboral de los participantes en el programa, ha explicado que primero se les ha dado una formación previa en el país del que proceden a través de medios telemáticos.
Tras ese aprendizaje, ahora inician el periodo de prácticas en los núcleos rurales de Zamora en los que después se les ofrecerá un puesto de trabajo y una nueva vida a miles de kilómetros de su lugar de procedencia.