Volver a la mesa de negociaciones
Ya puedes leer y escuchar la línea editorial COPE de este miércoles 8 de abril de 2026
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Cuando faltaban 90 minutos para que el presidente de los Estados Unidos hiciera efectiva su amenaza de arrasar Irán, se materializó una tregua. El Gobierno de Pakistán ha actuado de mediador y, según información de la Casa Blanca, Irán ha presentado un documento de 10 puntos que permite deponer las armas durante quince días e iniciar el camino de una negociación.
También el gobierno chino ha contribuido a rebajar las tensiones. Y, en otro orden, muy distinto, lo ha seguido haciendo la Santa Sede.
Trump había amenazado con destruir una civilización para, acto seguido, declarar que “ganaremos mucho dinero” cuando se descongestione el Estrecho de Ormuz. Irán, por su parte, alardea de haber infligido “una derrota histórica y aplastante” a los EE. UU.
Ni unos ni otros dicen la verdad, y ambos necesitan parar la guerra sin que parezca que salen derrotados.
La amenaza de arrasar Irán era inaceptable. El Papa lo ha dicho de manera clara desde el primer día y lo subrayó ayer de nuevo. Estados Unidos clamaba por la aniquilación que algunos han llegado a justificar en términos de lucha contra el mal.
No hay justicia, ha recordado el Papa, en una guerra intensiva que mata indiscriminadamente, que destruye infraestructuras civiles, que genera daños económicos generalizados e incrementa la inestabilidad.
«Volvamos a la mesa de negociaciones, ha clamado, y recordemos especialmente a los niños inocentes, a los ancianos, a los enfermos, a tantas personas que ya se han convertido o se convertirán en víctimas de esta guerra continuada».