Madrid - Publicado el - Actualizado
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Este viernes se ha dado a conocer una nueva encuesta del CEO, el centro de estudios de opinión que depende de la Generalitat. El resultado refleja que hay un ligera mayoría del 45 por ciento de los catalanes que no están a favor de la independencia. Los partidarios de la independencia han perdido terreno respecto a la última oleada. Si en este momento hubiese elecciones es posible que no hubiese una mayoría de diputados independentistas en Cataluña.Este sondeo indica que no es legítimo identificar Cataluña con el independentismo. La frase “Cataluña quiere la secesión” o “los catalanes quieren independizarse” no responde a la realidad. Un porcentaje importante de catalanes quiere la independencia, pero hay otro porcentaje también importante, mayoritario, que no la quiere.Una situación así requiere soluciones en diferentes niveles. Lo más evidente es que es necesario que se cumpla la ley. Pero también es necesario tomar iniciativas políticas que permitan sentirse a más catalanes, más cómodos en la España constitucional. Y luego está la cuestión social. Esta disparidad de opiniones no es ni mucho menos pacífica. Cataluña está socialmente partida por la mitad. Durante mucho tiempo se ha estigmatizado a quien pensaba y sentía diferente, y esa política de polarización ahora vuelve como un boomerang. Los catalanes están invitados a entenderse.



