La estructura de la corrupción a juicio en el Supremo

Ya puedes leer y escuchar la línea editorial de este viernes 10 de abril de 2026

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

1 min lectura

El juicio del “Caso mascarillas” en el Tribunal Supremo aún no ha aterrizado en los presuntos delitos cometidos por la compra de mascarillas en la pandemia. 

Hasta el presente han sido protagonistas del juicio la colocación de las personas que mantenían una relación sentimental con José Luis Ábalos, y ayer, de forma muy destacada, quienes testificaron sobre la entrega de dinero en sobres en la sede del PSOE, en Ferraz, fuera de todo asiento contable y fiscalización, lo que abre otra dimensión en el proceso. 

En la jornada de ayer apareció también en el horizonte la presunta comisión pagada a cambio del rescate de Air Europa que deberá ser investigada a fondo por la justicia, y otra de las tramas en proceso de investigación judicial, la de Hidrocarburos.

Las testificales construyen pieza tras pieza un puzzle de relaciones, de favores, de intereses cruzados y de negocios que apuntan a un sistema de uso ilícito del poder en ámbitos de la Administración pública, en beneficio de unos particulares. 

Una arquitectura de corrupción que está enclavada en la geografía del PSOE y del Gobierno de Pedro Sánchez. 

En ella despuntan, cumpliendo cada uno un rol, tanto el arrepentido Víctor de Aldama, como el que fuera secretario de organización y ministro, José Luis Ábalos, y su mano derecha, Koldo García. Parece evidente que tarde o temprano tanto Pedro Sánchez como el PSOE deberán aclarar qué conocimiento tenían de esta trama, y es posible que deban hacerlo también en sede judicial.

Temas relacionados