La verdadera fuerza de la Iglesia

Escucha la línea editorial de este sábado, 29 de noviembre

Redacción digital

Madrid - Publicado el

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Este sábado comienza la tercera jornada del primer viaje de León XIV. Desde su llegada a Turquía, país decisivo para muchas cosas, el Papa ha tomado posición respecto a algunos temas que no conciernen solo a los católicos o a los cristianos ortodoxos que siguen teniendo en la antigua Constantinopla, ahora Estambul, al patriarca que es su líder espiritual. 

Turquía es un país decisivo en Oriente Próximo, miembro de la OTAN y a la vez socio de Rusia, un país que con Erdogan ha dejado atrás su reciente pasado laico y ha fortalecido un islamismo de Estado. León XIV ha insistido en Ankara en un diagnóstico que ya hizo el papa Francisco: el mundo está viviendo una Tercera Guerra Mundial a trozos, en la que está en juego el futuro de la humanidad. En Turquía, que en un tiempo fue el lugar en el que Occidente y Oriente se encontraban, ha insistido en el valor de construir puentes.

El Papa no solo está hablando de lo que sucede en el plano geoestratégico, se ha referido a esa polarización que recorre como un fantasma todo el planeta: la polarización que afecta a lo micro y a lo macro. 

Frente a la polarización, León XIV ha insistido en el valor de acoger al otro, de la relación con el otro para ser nosotros mismos. De hecho, ha citado a Juan XIII que antes de ser Papa fue administrador del vicariato en Estambul, en las que criticaba que todas las comunidades se quedaran en su propio círculo. Lo católico no puede confundirse con la ola identitaria que recorre el mundo. 

En Turquía, donde los católicos son solo el 0,5% de la población, León XIV le has dicho que la fuerza de la Iglesia no consiste en los números, ni en la potencia económica, ni en la relevancia social, sino en el poder del Espíritu Santo.