línea editorial 31/1/2026

El valor político de las palabras de Liliana Saénz

Redacción digital

Madrid - Publicado el

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Hay palabras que provocan admiración, que sobrecogen, que generan esperanza. Ese tipo de palabras fueron las que pronunció Liliana Saénz, hija de Natividad de la Torre, en el funeral celebrada este jueves en Huelva. Liliana, en medio del dolor por haber perdido a su madre, empleó mucho tiempo en dar las gracias. 

A veces nos parece que lo lógico, cuando se sufre una tragedia, es estar enfadado con todo el mundo, con Dios, con los servicios de emergencia, con los gobiernos, con los que no entienden lo que una persona está sufriendo. Lo lógico es pensar que una persona que sufre tiene que haber perdido un poco la cabeza arrastrada por el dolor.   

Por el contrario, en medio del desgarro, Liliana mostró ser una mujer agradecida y lucidísima. Ella misma contó que sabe bien qué significa llegar a casa después de una mala guardia y abrazar a sus hijos con la conciencia del don de la vida cuando has tenido que acompañar a alguien que ha muerto. Su discurso, en medio de un país como el nuestro en el que las palabras se utilizan para herir, para jugar, que en el mejor de los casos son un simple golpe de viento, tienen un valor político inmenso, nos ayudan a vivir mejor con los otros. 

La primera política es la vida, y Liliana nos regaló el jueves un tesoro de vida buena. Lo que necesitan las víctimas es la verdad para curar una herida que nunca cerrará. Agradecimiento, oración, serenidad en el dolor, certeza de la victoria de la vida y exigencia de verdad. No pudo ser más clara.

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