Tareas pendientes en nuestra economía
El efecto económico de la Guerra en Irán es todavía difícil de precisar
Madrid - Publicado el
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El efecto económico de la Guerra en Irán es todavía difícil de precisar. El barril de Brent ha escalado por encima de los 90 dólares, los países asiáticos están buscando nuevos proveedores que sustituyan a Irán y a los Países del Golfo, y eso encarece el precio en el mercado internacional. Para España el problema viene más por el gas, dependemos de forma notable de las importaciones de gas de Estados Unidos.
No estamos ante un escenario como el que provocó hace cuatro años la invasión de Ucrania. En principio no tiene que haber una tensión en los mercados energéticos y en el de los alimentos como la de entonces. De momento no vamos a tener una inflación de dos dígitos. Pero todo depende de cuánto dure el conflicto. Si no se extiende más allá de los tres meses, la inflación es posible que se eleva en España hasta el 3 por ciento. Si la situación se complica durante más tiempo y suben los precios de forma preocupante será necesario subir el precio del dinero y eso acabará repercutiendo en el crecimiento de los países que sirven de locomotoras para la zona euro.
España ha gozado en los últimos años de tasas de crecimiento del 3%, muy por encima de la media europea. El problema es que ese crecimiento, generado sobre todo por la incorporación de migrantes al mercado laboral, no está sirviendo para resolver algunos de nuestros males endémicos como la falta de productividad, la atomización de las PYMES o la falta de inversión en I+D+I. La perspectiva de una posible crisis nos recuerda que hay muchas tareas pendientes.