Silencio sobre la represión en Irán
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Madrid - Publicado el
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El régimen iraní instaurado en 1979 ha hecho de la represión el pilar de su estabilidad. La teocracia iraní ha violentado libertades y derechos de manera indiscriminada y ha condenado a las mujeres a vivir ocultas. Es verdad que el acceso de las mujeres iraníes a la Universidad es alto, pero no se ha traducido en presencia pública. El velo islámico, en sus múltiples formas, ha servido para ocultar a las mujeres. De nada sirvieron los movimientos que al grito de «lucharemos contra el velo» se manifestaron en Irán en el invierno de 1979. De nada sirvieron las imágenes de Oriana Fallaci despojándose del velo ante Jomeini en septiembre del mismo año. Han pasado 47 años y las mujeres iraníes que han luchado por sus derechos como activistas, profesoras o intelectuales han tenido que exiliarse, mientras la inmensa mayoría de sus conciudadanas se rendían o se sometían. ¿Quién ha levantado la voz en su defensa y quién guarda silencio?
Irán es, como lo han sido la Cuba de Fidel o la Venezuela de Chávez, un mito, además de una fuente de ingresos. Poco o nada les importan las mujeres iraníes, en particular, y la totalidad de los ciudadanos, en general, a quienes tienen una mirada ideológica sobre la realidad. Lo de menos es que en Irán se asesine a las mujeres por no llevar velo o llevarlo mal puesto. Lo importante para algunas supuestas feministas es que Irán es el bastión de la resistencia contra Israel, el imperialismo yanki y todo lo que huela a cultura occidental. En el fondo, aunque tampoco se atrevan a reconocerlo, es lo que parecen expresar con su silencio las líderes de Podemos, Sumar y Más Madrid.