Sánchez, de promotor del muro a supuesto líder contra el odio
El presidente del Gobierno ha presentado este miércoles una supuesta herramienta para medir el odio y la polarización en las redes
Madrid - Publicado el
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El presidente del Gobierno ha presentado este miércoles una supuesta herramienta para medir el odio y la polarización en las redes. Con su habitual dramaturgia, Pedro Sánchez ha vuelto a cargar contra los tecno-oligarcas. También ha insistido en la necesidad de combatir los bulos, los señalamientos y los brotes de xenofobia y racismo que proliferan en internet.
El proyecto podría resultar razonable si lo impulsara un gobierno distinguido por fomentar la concordia entre españoles o por cuidar el uso de la palabra pública. Sin embargo, que un presidente como Sánchez se presente como combatiente del odio —cuando ha hecho de la confrontación y del muro los rasgos más reconocibles de su identidad política— resulta difícil de creer.
Pedro Sánchez hizo vicepresidente a Pablo Iglesias, quien naturalizó los escraches como una forma legítima de acción política. Basta con asomarse a las redes sociales de no pocos diputados socialistas para comprobar que, desde esas filas, se practica con frecuencia el insulto y la deshumanización del adversario. Es evidente que nuestra conversación pública está dañada y que urge reconstruir unas formas que permitan discrepar con sensatez y civismo.
Especialmente en las redes. Pero que Pedro Sánchez pretenda presentarse como adalid de la concordia sigue siendo una provocación tan cínica como difícil de aceptar. Si al presidente le importa de verdad el odio, debería comenzar por reprobar a muchos de sus subordinados y por enmendar, de paso, su propia conducta.