Política de casino
Las declaraciones de Trump, dando a entender que el acuerdo con Irán estaba cerca, se han visto no solo desmentidas sino ridiculizadas
Madrid - Publicado el
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Las palabras y los silencios del presidente de los Estados Unidos están causando tanto desbarajuste como sus acciones bélicas y políticas. Habrá quien siga pensando que los juegos verbales de Trump son un ejercicio de sagacidad con el que pretende confundir al adversario. La realidad parecer ser otra muy distinta. Ya no se trata de que Estados Unidos e Irán manejen códigos que solo conocen ellos, como consecuencia de las conversaciones que se mantienen mientras sigue la guerra. Se trata de que el presidente de los Estados Unidos ha sembrado el caos en los mercados, en los medios de comunicación y en las sociedades más o menos directamente afectadas por la guerra.
Las declaraciones de Trump, dando a entender que el acuerdo con Irán estaba cerca, se han visto no solo desmentidas sino ridiculizadas. Sus amenazas de tono altisonante no se han dejado de escuchar al mismo tiempo que insiste en el acuerdo.
Qué hay de apariencia en todo esto es muy difícil de saber. Como es difícil si Trump se ha equivocado en el cálculo y está comportándose como un adolescente al que se ha pillado en una mentira o un renuncio. El concierto mundial no es un casino en el que gana el más tramposo. Ese modo de hacer política responde, según algunos analistas, a una réplica de su modo de hacer negocios, pero eso no significa sagacidad. Hasta en la guerra, o precisamente en ella, hay códigos. Y Trump se los está saltando todos para obtener su mayor beneficio.