El pacto PP-VOX en Extremadura
Después de cuatro meses, la decisión mayoritaria de los electores extremeños ha cristalizado en un acuerdo entre PP y VOX para el Gobierno de Extremadura
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Después de cuatro meses, la decisión mayoritaria de los electores extremeños ha cristalizado en un acuerdo entre PP y VOX para el Gobierno de Extremadura. En un feudo históricamente de mayoría socialista, las expectativas del electorado, que decidió la continuidad de María Guardiola y la estabilidad en la gestión, se han traducido en 61 puntos y 74 medidas que abarcan las principales áreas de gobierno de esa comunidad autónoma. .
Las negociaciones, no exentas de dificultades, han concluido con la integración de VOX en el Ejecutivo con una vicepresidencia y dos consejerías, lo que obliga a este partido a mostrar su capacidad de gestión en materias sensibles como asuntos sociales, familia y agricultura. El acuerdo también incide en una detallada planificación presupuestaria y apuesta por una bajada de impuestos y el mantenimiento de la central nuclear de Almaraz. La negativa a la política migratoria de Pedro Sánchez ocupa un lugar destacado, junto con una serie de propuestas sobre los migrantes menores no acompañados poco matizadas, que no están a la altura de este reto de gran calado humano que debe tener en cuenta la legislación internacional.
Seguramente este acuerdo de gobierno abrirá el camino a la firma de los pactos pendientes en Aragón y Castilla y León para dar cumplimiento a la voluntad mayoritaria de sus electores. Lo importante es que el nuevo gobierno extremeño funcione con cohesión y eficacia en el marco de nuestro sistema institucional. Será la mejor forma de deshacer las fantasmagorías que ya se dibujan desde la factoría de La Moncloa.