León XIV muestra al mundo el camino para evitar la guerra
Escucha la línea editorial del domingo 11 de enero de 2026
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Si 2025 fue un año violento, los primeros compases de 2026 no le van a la zaga, con la operación en Venezuela, las amenazas a Taiwán o la exhibición rusa de armas cada vez más letales en Ucrania. En este complejo contexto, León XIV ha pronunciado su primer discurso al cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede. Su punto de partida ha sido el reconocimiento de que estamos ante un cambio de época, como decía el Papa Francisco. El discurso encuentra analogías con el siglo V, cuando cayó el Imperio de Occidente y san Agustín escribió ‘La Ciudad de Dios’ como respuesta a los dilemas de un mundo que naufragaba.
León XIV condena la ley del más fuerte y defiende la necesidad de unas Naciones Unidas renovadas que protejan los derechos humanos. En la génesis de la crisis actual del derecho internacional, sin embargo, León XIV va más allá, y apunta a lo que denomina “un auténtico cortocircuito de los derechos humanos”. Se trata de la corriente ideológica que cínicamente invoca supuestos nuevos derechos para negar “la sacralidad de la vida” o que impone “un nuevo lenguaje al estilo orwelliano que, en un intento por ser cada vez más inclusivo, acaba excluyendo a quienes no se ajustan a las ideologías que lo alimentan”. Especialmente en Occidente, las palabras, la noción misma de derechos humanos, han perdido su significado original. Desideologizar el lenguaje para recuperar esos consensos básicos, dice el Papa, es esencial para garantizar la convivencia pacífica entre los pueblos