La hambruna de Gaza es injustificable

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Redacción digital

Madrid - Publicado el

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La Franja de Gaza se encuentra en una situación crítica. Desde el mes de marzo la entrada de alimentos y combustible está bloqueada, lo que condena a la población gazatí a una hambruna que amenaza la salud de 90.000 mujeres y niños, según alerta el Programa Mundial de Alimentos. Gran parte de las infraestructuras de agua y saneamiento han sido destruidas y las condiciones de vida en ese territorio están muy por debajo de los estándares mínimos de salubridad.

El sometimiento indiscriminado de civiles inocentes, especialmente de niños, a una situación incompatible con la supervivencia no puede encontrar legitimación política ni moral alguna. La acción militar contra Gaza se inició bajo la premisa de que se trataba de un ejercicio de legítima defensa, tras los atroces atentados perpetrados por Hamás el 7 de octubre de 2023. Sin embargo, desde entonces, el gobierno israelí ha quebrantado repetidamente las normas del derecho internacional humanitario. Como ha recordado el Papa León XIV, ni el castigo colectivo, ni el uso indiscriminado de la fuerza, ni el desplazamiento forzado de la población pueden considerarse aceptables.

La hambruna en Gaza corre el riesgo de convertirse en un proceso de exterminio lento y silencioso, que exige una reacción firme por parte de la comunidad internacional. El gobierno de Israel corre el riesgo de dilapidar todo su crédito histórico, y cada vez está más claro que no pueden existir argumentos que puedan justificar lo que, a todas luces, es injustificable.