A favor de la vida
Ya puedes escuchar la Línea Editorial de esta tarde del 23 de enero
Madrid - Publicado el
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En la marcha por la vida que se celebrará en Washington el próximo mes de marzo estarán presentes el vicepresidente de Estados Unidos y el presidente de la Cámara de Representantes. Se trata de una marcha anual, celebrada por primera vez en 1987, que se organiza cada año en el aniversario de la legalización del aborto por la Corte Suprema de Estados Unidos. Se trata de un evento organizado por asociaciones que trabajan por la defensa de la vida en la que participan representantes de distintas confesiones religiosas. Este año la marcha está rodeada de un interés especial. No solo porque Vance, que no oculta su confesión católica y provida, estará presente, sino porque lo hará en un contexto crítico como consecuencia del compromiso público de los obispos de Estados Unidos frente a la política anti inmigratoria del Gobierno Trump.
León XIV ha dirigido un mensaje a los asistentes invitándolos a marchar pacíficamente y con valentía en favor de los niños no nacidos. Nadie puede esperar que el Papa aproveche este acto para criticar ni para ensalzar a los políticos que allí se hagan presentes. Su misión es recordar el valor sagrado de toda vida humana en cualquier circunstancia. El mensaje es breve pero inequívoco, y coincide con lo que ha dicho recientemente en el Mensaje al Cuerpo Diplomático que tan alabado ha sido. Cada derecho humano, recuerda el Papa, se enraíza en el derecho a la vida. Una sociedad progresa verdaderamente cuando protege la vida y la promueve, subraya León XIV. Y esto en todas y cada una de sus etapas, con los esfuerzos que sean necesarios en cada nivel de la sociedad, incluyendo el diálogo con los líderes civiles y políticos. Esta, y no lo que diga un político o el otro, es la propuesta de la Iglesia.