línea editorial 20/4/2026

Un estado aconfesional, pero un gobierno “confesional”

En el discurso inaugural de la Asamblea Plenaria, el presidente de la CEE, Luis Argüello, ha pedido alzar la mirada para descubrirnos bajo la mirada del Cristo pascual, en un guiño explícito al lema de la próxima visita del Papa a España

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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En el discurso inaugural de la Asamblea Plenaria, el presidente de la CEE, Luis Argüello, ha pedido alzar la mirada para descubrirnos bajo la mirada del Cristo pascual, en un guiño explícito al lema de la próxima visita del Papa a España, un regalo lleno de oportunidades para la Iglesia y para la sociedad españolas. 

Monseñor Argüello ha afrontado diversos retos de este momento, entre otros, la presencia pública de los católicos, que vive en los extremos entre una tentación de privatizar la fe y otra de carácter neoconfesional; es un tiempo de polarizaciones y de batallas que, a menudo, olvidan que el combate principal que tiene que librar un católico es de carácter espiritual.

En este contexto complejo es necesaria también una palabra sobre las relaciones de la Iglesia con los poderes públicos. Como ha apuntado el arzobispo de Valladolid, en España el Estado es aconfesional, pero el Gobierno tiende a presentar una particular confesionalidad en materia antropológica, estableciendo, por ejemplo, el comienzo y el final de la vida, o la definición del matrimonio y la familia. 

Se refleja también esa suerte de “confesionalidad” en su deseo desmedido de intervenir en la sociedad civil y de controlar las instituciones. Argüello reconoce la leal colaboración del Ejecutivo en la preparación de la visita del Papa, al tiempo que señala que ha querido forzar acuerdos en el asunto de los abusos a menores (solo de los cometidos en el seno de la Iglesia) y en la resignificación del Valle de los Caídos. La Iglesia ha tendido siempre la mano y lo vuelve a hacer, llamada como está a ofrecer un anuncio, un testimonio y una acción que ayude a renovar con la savia nueva del Evangelio la vida social, desde una catolicidad que integre todas las dimensiones en juego.

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