27 DE DICIEMBRE

Una nueva carrera armamentística

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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Vladimir Putin le ha hecho excelente regalo de Navidad a Rusia. Con estas palabras el Presidente se felicitaba del éxito cosechado tras las prueba de lanzamiento de un cohete supersónico que desafía cualquier escudo antimisiles. Putin ha demostrado ante el mundo que Rusia vuelve a estar presente en la carrera armamentística y que su presencia internacional pasa por aumentar su potencial bélico. La amenaza aparejada a la escalada militar vuelve a la escena mundial como si el tiempo transcurrido desde 1989 hubiese pasado en vano.

En un contexto internacional en el que Rusia, Estados Unidos y China se disputan la hegemonía y el liderazgo, la carrera armamentística es un motor económico que militariza la política internacional. En 1987 Reagan y Gorbachov se comprometieron a reducir la producción de armamento nuclear. Tras años de Guerra Fría marcados por la disuasión nuclear, y conscientes de los riesgos de una guerra atómica, ambos líderes optaban por el multilateralismo. Hoy los sentimientos nacionalistas de Putin y Trump les impiden pensar en esa clave.

“No habrá ganador en una guerra de todos contra todos, especialmente si termina en una guerra nuclear” escribía hace solo un par de meses el ex Presidente Gorbachov. Con una Francia asediada internamente, una Gran Bretaña acosada por el Brexit y una China lanzada a la conquista del mundo, nadie está, hoy por hoy, en condiciones de frenar esta carrera.