LÍNEA EDITORIAL
Una epidemia de amable censura
La conocida como "cultura de la cancelación" ha presentado en los últimos días una versión que roza el esperpento, tratando de reescribir las obras del escritor Roald Dahl
Madrid - Publicado el - Actualizado
1 min lectura
La conocida como “cultura de la cancelación” ha presentado en los últimos días una versión que roza el esperpento, tratando de reescribir las obras del escritor Roald Dahl, autor de emblemáticas obras infantiles como “Matilda” o “Charlie y la fábrica de chocolate”, o las novelas en las que se basaron las míticas películas de James Bond, escritas por Ian Fleming. En este caso, la editorial británica que posee los derechos está preparando una nueva edición revisada para celebrar los 70 años de la publicación de la primera entrega de la serie, y van a ser reeditadas sin lo que consideran referencias raciales. Términos como “negro” van a ser sustituidos por “hombre negro” o “persona negra”. No es la primera vez que algo así sucede. Basta recordar la auténtica persecución y polémica interesada que se suscitó con la autora de Harry Potter.
Esta suerte de epidemia de censura es especialmente peligrosa. Bajo la pretensión ridícula de juzgar obras del pasado con esquemas ideológicos de nuestro tiempo se esconde un sectarismo ideológico que se reviste de amabilidad y de progreso. Para detener semejante ridiculez bastaría con que quienes lo están promoviendo se pararan a pensar por un momento en cómo serán juzgados ellos dentro de unos años a los ojos de la historia. Presos de una alocada carrera por parecer lo más “correctos” posible, no parece que vayan a parar en esta espiral de obtener réditos políticos de acciones tan disparatadas como tratar de enmendar la plana y reescribir las historias de ficción de grandes autores que no encajan en sus pobres esquemas.