LÍNEA EDITORIAL
Sobre Marruecos, el Presidente no convence
Pedro Sánchez ha reconocido en el Congreso que el cambio de posición de España con relación al Sahara ha merecido la pena
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Pedro Sánchez ha reconocido en el Congreso que el cambio de posición de España con relación al Sahara ha merecido la pena. En lo que va de año, las entradas de inmigrantes a través de Ceuta y Melilla se han reducido en un 78% con relación a 2022 y en un 63% a través de Canarias. Sánchez negoció con Marruecos y transigió. Gracias a eso, según ha sostenido ante todos los grupos parlamentarios, España y Marruecos se relacionan desde el respeto mutuo. El Presidente no convence a nadie, solo a los diputados de su Grupo. Ni sus socios de Gobierno ni sus aliados parlamentarios comparten los argumentos ni los acuerdos que Sánchez ha rubricado con el Rey de Marruecos. Sánchez no convence, pero saca pecho, como le ha recriminado el portavoz del PNV. Ni siquiera ha podido responder a las preguntas relativas al cese de la ministra de exteriores, González Laya, y a las supuestas presiones del gobierno marroquí sobre las que ha informado la prensa española. Sánchez considera que el cambio de postura en el Sáhara era un precio que podía pagarse a cambio de una relación solo supuestamente estable. En política internacional, el Gobierno no puede actuar solo y, mucho menos, de espaldas al Congreso. Sánchez ha pagado cara la alianza con Marruecos y la historia demuestra, y las insinuaciones que podrecen de Marruecos también, que Mohamed VI puede ser insaciable.