LINEA EDITORIAL

Responsabilidad

Cuando la situación de la pandemia en España parecía haber encadenado varias semanas de buenos datos que hacían mirar con optimismo el horizonte de la desescalada, los rebrotes

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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Cuando la situación de la pandemia en España parecía haber encadenado varias semanas de buenos datos que hacían mirar con optimismo el horizonte de la desescalada definitiva, los rebrotes, especialmente entre la población más joven que mayoritariamente no está aún vacunada, hacen que vuelva la preocupación.

En la última semana de junio los datos se triplicaron respecto a la anterior. Mientras los brotes familiares parecen estar controlados, crecen cada día más los que tienen un origen social, procedentes de viajes y fiestas de la población más joven que, al haber terminado ya el curso, tiene una mayor movilidad. En esta tesitura, hay que volver a llamar a la responsabilidad de los jóvenes y de las familias; aunque se trate de una minoría frente a quienes se comportan adecuadamente, la situación justifica cierta alarma social.

Con la caótica gestión del final de toque de queda por parte del Gobierno, no parece de recibo buscar ahora solo el chivo expiatorio en el ocio nocturno regulado. Hay que dejar de buscar culpables afuera y coordinar de una vez la gestión de una nueva crisis que, si no se aborda con eficacia y sentido común, aboca a un escenario de nuevas restricciones en el que la salud de muchos y la economía de todos se verían de nuevo seriamente perjudicadas.