Madrid - Publicado el - Actualizado
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Pedro Pablo Kuczynski, candidato de Peruanos por el Cambio, ha ganado las elecciones a la Presidencia de la República. Ha sido por la mínima, pero ha conseguido aglutinar todo el voto antifujimori para derrotar a Keiko, la hija del expresidente encarcelado. Perú conoció durante el Gobierno de Alberto Fujimori un estilo caudillista y populista que acarreó numerosos males. La corrupción y la guerra sucia contra el terrorismo llevaron al expresidente a la cárcel, aunque no es menos cierto que en los barrios populares le recuerdan y le votan. El recuerdo de ese populismo que violó los derechos humanos y se precipitó en la corrupción ha permitido la victoria de un candidato reformista que tendrá que convivir con un Parlamento de mayoría opositora. Es básico que Ejecutivo y Legislativo lleguen a acuerdos, pero sobre todo es fundamental que una sociedad tan fuertemente dividida encuentre escenarios para la intermediación. El nuevo gobierno debe enderezar la senda del crecimiento, avanzar en la equidad social y combatir al narcotráfico. Perú puede demostrar que el Golpe de Estado es definitivamente un fallido instrumento del pasado