Línea Editorial

Perder el miedo a las migraciones

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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«No alimentar el miedo a las migraciones» es una de las principales peticiones que dirigió el Papa esta semana al Consejo Nacional de la Orden de los Periodistas de Italia. En Nueva York, ante la Asamblea de las Naciones Unidas, el Secretario de Estado vaticano pedía atajar las causas que han provocado que exista hoy la cifra récord de 65 millones de refugiados en el mundo. El cardenal Parolin recordaba a la comunidad internacional su responsabilidad en la resolución de conflictos bélicos y su deber de poner freno a la persecución religiosa, a la pobreza o a la degradación medioambiental, factores que obligan a tantas personas a abandonar sus hogares.Otro deber básico es la asistencia a los refugiados, según recordaba el principal colaborador del Papa. Pero la realidad es que en casos como Siria e Irak, la inmensa mayoría de refugiados permanece en países vecinos como el Líbano, Turquía y Jordania, literalmente desbordados por esta marea humana. Europa, a pesar de disponer de mucho mayores recursos, ha optado por cerrar sus puertas, un asunto que ha denunciado en reiteradas ocasiones la Iglesia. Mañana y el martes, Madrid será la sede de un encuentro de obispos europeos sobre la acogida a los migrantes y refugiados. De él hay que esperar no solo un impulso para reforzar el trabajo que las instituciones católicas vienen realizando en toda Europa, sino también un mensaje para sensibilizar a las sociedad europea sobre las dimensiones de un drama por el que la historia juzgará algún día a esta generación de europeos.