Línea editorial: "Ucrania: semana crucial de negociaciones"
Desde la "cumbre" Biden-Putin del pasado mes de junio la tensión entre ambos países no ha dejado de aumentar
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Con un nuevo encuentro bilateral entre Estados Unidos y Rusia, celebrado ayer en Ginebra, se ha abierto una semana crucial para la crisis ucraniana y la seguridad en Europa. Desde la "cumbre" Biden-Putin del pasado mes de junio la tensión entre ambos países no ha dejado de aumentar ante el abismo de desconfianza que existe entre los máximos dirigentes del mundo, sobre todo desde que Rusia se anexionó la península de Crimea.
El problema de fondo estriba en el rechazo de Putin a la ampliación de la OTAN a los países del Este europeo, especialmente Ucrania, algo que Rusia considera una amenaza para su seguridad. Pero Rusia no ha dejado de atizar la sublevación de la población ucraniana pro-rusa de la región de Dombas, al este del país, que de hecho ha quedado dividido en dos partes.
La respuesta del gobierno de Ucrania fue pedir el ingreso de su país en la OTAN, mientras Biden se mostraba claramente opuesto a los intentos expansionistas de un Putin que no deja pasar ocasión de mostrar sus ambiciones, como ha demostrado en la crisis de Kazajistán. Así llegamos a esta semana crucial de negociaciones con una propuesta de última hora de Biden: la retirada simultánea de tropas rusas y occidentales en las zonas de conflicto. Puede que solo sea un parche para salir del atasco ucraniano, pero al menos puede servir para ganar tiempo y permitir futuras negociaciones, en las que Europa deberá estar mucho más presente.