Línea editorial: "El Tribunal Constitucional es democrático"
La reforma del Alto Tribunal es inconstitucional porque acaba con su independencia
Madrid - Publicado el
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El Gobierno y el grupo socialista argumentan en las últimas horas que la posibilidad de que el Tribunal Constitucional frene la tramitación de la reforma del Código Penal y de la ley que regula el propio Tribunal de Garantías, es antidemocrático. Es antidemocrático, dice el Gobierno, porque el Parlamento es la sede de la soberanía popular, y no dejar legislar a los diputados es atentar contra la democracia.
La democracia es un sistema de mayorías parlamentarias, pero no solo. Los europeos nos dimos cuenta de que si la democracia era solo un sistema de mayorías, Hitler podía llegar al poder. Para evitarlo hay que crear y fortalecer la Constitución que es cauce y límite de las mayorías. Eso se consigue teniendo un Tribunal Constitucional fuerte e independiente.
La democracia es también un régimen de contrapesos. No se puede negar al Tribunal Constitucional su capacidad para actuar. El Parlamento español no está por encima de la Constitución. Y no es una anomalía que el Constitucional detenga una ley antes de entrar en vigor. En España, hasta 1985, existía el recurso previo de inconstitucionalidad, que paró muchas leyes.
La reforma del Alto Tribunal es inconstitucional porque acaba con su independencia. Si se espera a que la ley entre en vigor, el nuevo Tribunal Constitucional estará ya controlado por el Gobierno, en este caso el Gobierno de Sánchez, y el Tribunal Constitucional dirá que es constitucional lo que es inconstitucional.