Línea editorial: "Terror postelectoral en Nigeria"
Los ataques que llevan años produciéndose, se recrudecen en estos días y comienzan a ser muchos también los desplazados de sus tierras
Madrid - Publicado el - Actualizado
1 min lectura
La llamada era de la información a menudo se caracteriza por la poca información que nos llega de determinados lugares y, simultáneamente, por la dificultad en encontrar información fiable de esos mismos sitios. Sucede a menudo con África, en general, y en particular con algunos países que son un auténtico Estado fallido. Nigeria es, por desgracia, un buen ejemplo de esto. Tras las decisivas elecciones del pasado 25 de febrero, empezamos a conocer ahora con cuentagotas, por testigos como el padre Remigius Ihyula, director de la Comisión de Justicia y Paz de la diócesis católica de Makurdi, que se ha desatado de nuevo la violencia incontrolada, causada por los terroristas Fulani. Nigeria, el país más poblado de África, uno de los más corruptos y uno de los países que más sufre la violencia yihadista. La minoría cristiana, como ha vuelto a suceder en esta ocasión, ha sido uno de los objetivos del terror perpetrado tras la celebración de las elecciones, en las que los candidatos derrotados no han reconocido la victoria de Bola Tinubu, el candidato de los llamados “Congreso de Todos los Progresistas”, el partido por el que no han disimulado sus preferencias los terroristas Fulani.
Así las cosas, los ataques que llevan años produciéndose, se recrudecen en estos días y comienzan a ser muchos también los desplazados de sus tierras. Como ha afirmado con valentía el Padre Ihyula, a ellos les toca seguir llevando la Buena Noticia del Evangelio en medio del terror y también seguir contando esta historia trágica de ataque a las comunidades cristianas en Nigeria. A nosotros nos toca rezar por ellos y no mirar para otro lado, denunciando lo que allí sucede, como formas efectivas de ayuda y apoyo a tantos hermanos perseguidos.