Línea editorial: "Seriedad y realismo con Marruecos"
La ministra Robles ha insistido en que toda la actividad del CNI tiene carácter secreto y, por tanto, no puede hacer ninguna manifestación al respecto
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Una vez más, la ministra de Defensa, Margarita Robles, ha tenido que salir al paso de algunas insinuaciones sobre las actividades del CNI y las delicadas relaciones con Marruecos. Lo que ahora se asegura, sin pruebas, es que el Centro Nacional de Inteligencia alertó en su día al Gobierno de los movimientos de Marruecos para forzar a España a cambiar de postura sobre el Sahara.
La ministra Robles ha insistido en que toda la actividad del CNI tiene carácter secreto y, por tanto, no puede hacer ninguna manifestación al respecto. Para nadie es un secreto, sin embargo, que la diplomacia marroquí no ha dejado de presionar en estos últimos años, tanto a España como a todos los miembros de la Unión Europea, para que apoyasen el proyecto de autonomía del territorio en litigio, dentro de la soberanía alauita. Para ello ha utilizado todos los medios a su alcance, desde los movimientos migratorios a las relaciones comerciales.
Al margen de la dificultad de saber quién dirigió el supuesto espionaje al presidente y algunos ministros, está claro que los Gobiernos de España están obligados, por razones de sentido común, a mantener buenas relaciones con nuestro vecino, pero eso no significa plegarse dócilmente a sus estrategias ni abandonar el consenso en una cuestión estratégica. Relaciones francas y cordiales sí, y para eso nada mejor que articular una posición seria, con amplio apoyo parlamentario y sin vaivenes opacos.