Línea Editorial: "Por fin un diálogo constructivo con Londres"

Cunde el cansancio entre los británicos sobre esta disputa, mientras se acumulan las evidencias sobre los graves perjuicios que está generando

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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El acuerdo alcanzado por la UE y el Reino Unido deja una sensación de alivio tras años de tensiones sobre el estatus de Irlanda del Norte. Para evitar amenazar el acuerdo de paz, recuperando la vieja frontera con Irlanda, Londres estableció controles aduaneros entre Irlanda del Norte y el resto del Reino Unido. Y así se mantendrá, si bien Bruselas ha aceptado relajar los controles a cambio de preservar la jurisdicción del Tribunal de la UE, con el compromiso británico de facilitar toda la información requerida sobre el tránsito de mercancías. Pero más que el contenido de un acuerdo al que fácilmente podía haberse llegado hace mucho tiempo, lo determinante ha sido la oportunidad política.

Cunde el cansancio entre los británicos sobre esta disputa, mientras se acumulan las evidencias sobre los graves perjuicios que está generando el Brexit al Reino Unido. De ahí que Escocia y la ciudad de Londres se hayan apresurado a pedir a Rishi Sunak el mismo acceso que Irlanda del Norte al mercado europeo. Suena a broma, pero la tendencia a desandar el camino del Brexit es clara. El Acuerdo Marco de Windsor ayudará a desbloquear otros contenciosos entre Bruselas y Londres, incluido el estatus de Gibraltar. En el horizonte lejano, algunos ven un vínculo similar al que mantiene Noruega con Europa: cumplir los compromisos exigidos por la pertenencia al mercado común, pero sin poder votar sobre sus normas.