Línea editorial: "Un pontificado marcado por la alegría del evangelio"
Francisco ha recordado que su deber es abrirle las puertas a todos, que el arma de la Santa Sede es el diálogo y la diplomacia
Madrid - Publicado el - Actualizado
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En una entrevista, concedida este domingo en exclusiva al diario ABC, el Papa Francisco ha revelado que ha firmado ya su renuncia en caso de impedimento médico para poder seguir al frente de la sede de Pedro; algo que, siendo relevante y novedoso en este momento, no es nuevo en la vida de la Iglesia y ha de verse con total normalidad.
En la entrevista, el Papa ha abordado un buen número de cuestiones candentes, como las relacionadas con la situación política mundial, aprovechando para volver a pedir el fin de las guerras. También ha condenado una vez más de forma contundente la lacra de los abusos, en general y en particular la de aquellos que se producen en el seno de la propia Iglesia.
El Papa ha recordado los peligros de los populismos, también para la Europa actual, que no está libre del riesgo de dirigentes que, accediendo al poder democráticamente, tengan la tentación de pervertir las reglas del juego y aprovecharse para perpetuarse en ese poder.
Sin querer entrar en cuestiones concretas, de política de partido, al ser preguntado por España ha puesto en valor el legado de la Transición, ha lamentado que ahora algunos traten de desempolvar la guerra civil y ha recordado que los sacerdotes, refiriéndose expresamente a la situación que se vive en Cataluña, deben ser pastores de todos y no dedicarse a hacer política.
Con ejemplos muy concretos, Francisco ha recordado que su deber es abrirle las puertas a todos, que el arma de la Santa Sede es el diálogo y la diplomacia, y ha echado la vista atrás para poner en valor la tradición como fuente de inspiración y garantía de futuro; todo ello con una mirada fresca, realista y serena sobre el tiempo que nos toca vivir, a los diez años de un pontificado marcado de manera tan atractiva como interpeladora por la alegría del Evangelio.