Línea editorial: "Un Plan económico insuficiente y contradictorio"

El Plan de Emergencia del Gobierno responde más al diseño de una economía intervencionista que a la necesidad de frenar el empobrecimiento acumulado de los españoles

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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Escasos minutos después de conocerse que la inflación está ya en el 9,8%, la peor cifra desde 1985, Pedro Sánchez ha prometido en el Congreso que hará todo lo posible para “doblegar la curva de los precios” contando con las medidas aprobadas en el Consejo de ministros. El presidente quiere vender que el alza de los precios se debe a los efectos de la invasión de Ucrania, pero olvida que esta escalada comenzó de forma imparable meses antes de que se iniciara la contienda.

El Plan de Emergencia del Gobierno responde más al diseño de una economía intervencionista que a la necesidad de frenar el empobrecimiento acumulado de los españoles. Muestra de ello es, por ejemplo, el tope en la subida de los alquileres, que afecta a los propietarios, o la prohibición del despido con causa justa, que penaliza a los empresarios. En realidad, este plan no aborda la escalada de los precios ni la deuda sin control que ya está provocando una presión fiscal asfixiante.

Sin el mínimo intento de acuerdo con la oposición, Sánchez sigue pagando peajes a sus socios de Podemos, lo que crea desconfianza en los sectores más afectados por la crisis. El presidente no puede seguir instalado en el cortoplacismo, con la oferta de créditos y bonificaciones a unos empresarios ya de por sí fuertemente endeudados. Centrarse en estas ayudas, y no en aliviar la presión fiscal, no servirá para estimular la actividad económica.