Línea editorial: "Memoria agradecida de hermandades y Cofradías"

Las cofradías, con más de un millón de miembros inscritos en toda España, han multiplicado su trabajo en estos dos años

Redacción digital

Madrid - Publicado el - Actualizado

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Las hermandades y cofradías han recuperado, al menos en parte, el espacio público del que les expulsó la pandemia. Esto no significa que durante este tiempo hayan permanecido inactivas. Las cofradías, con más de un millón de miembros inscritos en toda España, han multiplicado su trabajo en estos dos años, realizando una intensa labor social desconocida para muchos.

Como expresiones vivas de la religiosidad popular, son además una verdadera escuela de catequesis para muchas personas, que desde su infancia han crecido en su vida cristiana de la mano de determinadas imágenes de Jesús o la Virgen asociadas a los misterios centrales de la fe. Las procesiones, romerías o peregrinaciones, como la de Santiago, son la puerta de entrada para muchas personas en la Iglesia, que terminan descubriendo en estas expresiones populares un sentido profundo hasta entonces insospechado.

Coincidiendo con la Semana Santa, la CEE ha dedicado a la religiosidad popular su proyecto #HazMemoria, que a lo largo de tres meses irá repasando, semana a semana, diversas realidades eclesiales. Superados ya, felizmente, los prejuicios entre los propios católicos sobre la piedad tradicional, en los últimos años asistimos a un auténtico redescubrimiento, facilitado no solo por la sensibilidad popular de un Papa como Francisco, sino también por los contundentes mensajes de sus predecesores, como el Papa Benedicto, uno de los grandes referentes intelectuales en la Iglesia y en Europa, al tiempo que uno de los grandes defensores de estas expresiones populares de fe.