Línea editorial: "A Maduro se le rebelan los trabajadores"
La pérdida de poder adquisitivo se ha convertido en una demanda colectiva en la que participan sectores chavistas, funcionarios del Estado y dirigentes del Partido Comunista
Madrid - Publicado el
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Nicolás Maduro tendrá que hacer frente en los próximos días a las movilizaciones de trabajadores que en las calles de las ciudades más importantes del país reivindican aumentos salariales. La pérdida de poder adquisitivo se ha convertido en una demanda colectiva en la que también participan sectores chavistas, funcionarios del Estado y dirigentes del Partido Comunista de Venezuela, aliado de la dictadura. La situación económica del país se ha agravado y las noticias no son buenas para Maduro. La inflación alcanza más del 300% al cierre del ejercicio 2022 y la producción de crudo no llega al millón de barriles diarios. Todo esto en un país en el que el salario mínimo es de 7 dólares, mientras que la cesta de la compra alcanza los 400.
Los manifestantes piden pensiones y salarios que les permitan hacer frente a sus necesidades más básicas. La convocatoria quizás más importante es la del lunes 23 de enero, aniversario del derrocamiento del dictador Marcos Pérez Jiménez. El hecho de que en las manifestaciones tengan un lugar destacado profesionales de los sectores educativo y sanitario está contribuyendo a aumentar el número de los manifestantes. Los planes sociales y los bonos ideados por el chavismo en forma de “Carnet de la Patria” ya no funcionan, como tampoco funcionan las tradicionales arengas contra las oligarquías capitalistas. Maduro se ve cuestionado por sus propias bases y el aumento del control y la represión quizás dejen de funcionar. No se debe infravalorar la influencia de estas protestas. Si a ellas se sumara una oposición política integrada, Maduro podría vivir un 2023 muy complicado.