Línea editorial: "Las religiones no son un problema"
Es uno de los mensajes centrales que ha dejado el Papa Francisco esta semana en Kazajistán, al participar en un congreso mundial de líderes religiosos
Madrid - Publicado el - Actualizado
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“Las religiones no son un problema, sino parte de la solución para una convivencia más armoniosa”. Este es uno de los mensajes centrales que ha dejado el Papa Francisco esta semana en Kazajistán, al participar en un congreso mundial de líderes religiosos. En un momento marcado por las tensiones, conflictos y divisiones en el mundo, Francisco apela a esa aportación a la convivencia de una fe bien entendida, frente a los intentos de expulsarla del espacio público, que no solo vulneran derechos fundamentales, sino que terminan ensanchando las grietas sociales.
Lo que sí pide el Papa a los líderes religiosos es un exquisito cuidado para no instrumentalizar ni dejarse instrumentalizar por el poder político. “Que lo sagrado no sea apoyo del poder y el poder no se apoye en la sacralidad”, clamó el Pontífice. La guerra de Ucrania ha demostrado que este no es un problema exclusivo de las culturas orientales, y ha reavivado el debate sobre la necesidad de una purificación permanente de la fe. Dicho de otra forma, de un examen de conciencia por parte de los creyentes para evitar tomar el nombre de Dios en vano, por legítimos que sean sus intereses y preferencias ideológicas.
Este ejercicio es el que permite después una sana colaboración entre ambas esferas, del mismo modo que el diálogo interreligioso solo es posible desde una clara identidad de cada una. En esa línea, tan necesaria hoy para la paz, seguirá profundizando en octubre el Encuentro Internacional convocado en Roma por la Comunidad de San Egidio, actualizando el legado que dejó en 1986 Juan Pablo II en Asís.