Línea Editorial: Inquietud por la China de Xi
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Desde la llegada al poder de Xi Jinping se viene produciendo en China un cambio importante que afecta a los derechos fundamentales dentro del país, al orden y a la economía internacional. Este cambio se consolida estos días durante el XX Congreso del Partido Comunista Chino.
Xi Jinping, que ya había acumulado los cargos de máximo responsable del país y del partido, se hace ahora con un tercer mandato. La apertura en China durante los años 70 se caracterizó por la separación entre el liderazgo del país y el del partido, dejando atrás el modelo de Mao. Ahora volvemos a la fórmula maoísta.
La represión de las libertades se ha incrementado desde que comenzó la pandemia. La llamada estrategia de “Covid cero” ha sido utilizada para acrecentar el control de los ciudadanos. Los disidentes son duramente castigados y en algunas provincias como la de Xinjiang se utilizan crueles campos de reeducación.
Los últimos problemas en las cadenas de suministro no han supuesto una renuncia a la voluntad de hegemonía económica mundial. Xi Jinping, utilizando la palanca del nacionalismo, tiene una clara voluntad de expansión territorial y ha modernizado el ejército con este fin. La invasión de Ucrania nos ha enseñado que caminamos peligrosamente hacia un mundo en el que tiende a regir la ley del más fuerte, un desafío que requiere instituciones internacionales renovadas y un fortalecimiento profundo de las democracias.