Línea editorial: "¿Hasta cuándo se mantendrá controlado el incendio en Taiwán?"
El viaje nunca debiera haberse anunciado en las actuales circunstancias, con el presidente chino a las puertas de un crucial congreso del Partido Comunista
Madrid - Publicado el - Actualizado
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La crisis abierta con el anuncio de la visita a Taiwán de la presidenta del Congreso de EE.UU., Nancy Pelosi, ejemplifica el peligro de una escalada incontrolada. El viaje nunca debiera haberse anunciado en las actuales circunstancias, con el presidente chino a las puertas de un crucial congreso del Partido Comunista, lo que recorta su margen de negociación. Pero tampoco podía EE.UU. dar marcha atrás sin más, lanzando una letal señal de ambigüedad con respecto al compromiso de defensa de Taiwán. Ninguna de partes desea el conflicto; llegado el momento ninguna de las partes lo tendría fácil tampoco para evitarlo.
Desde el punto de vista de EE.UU. es el viraje en la política china hacia posiciones más agresivas lo que le ha obligado a abandonar las actitudes más tibias del pasado, de modo que Bejing se lo piense dos veces antes de emprender acciones hostiles en el Estrecho de Formosa. Desde el punto de vista chino, Washington ha roto el statu quo y se ha entrometido en sus asuntos internos. Para que regresara la calma sería preciso recuperar el principio de que solo habrá reunificación por medios pacíficos, pero Taiwán ya no va a plantearse esa opción a la vista de los incumplimientos de Beijing con respecto a la autonomía de Hong Kong. Las líneas rojas de EE.UU. y China son, por tanto, incompatibles. La pregunta es hasta cuándo serán sus dirigentes capaces de mantener controlado el incendio.