Línea editorial: "¿Habrá calma en las filas conservadoras?"
Con un tono contundente, pero sin acritud, Sunak corregirá los errores de Truss y pondrá en el centro de la política interna la lucha contra la crisis económica
Madrid - Publicado el - Actualizado
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Liz Truss ya tiene sucesor. Han bastado cinco días para que el partido conservador británico encontrara un nuevo primer ministro. No ha sido Johnson, como se ha estado especulando durante el fin de semana, sino uno de sus exministros. Rishi Sunak ha ganado unas primarias organizadas contra reloj y lo ha hecho con un apoyo más que notable.
Liz Truss perdió el apoyo de su partido y Sunak parece partir con una ventaja. Se distanció de Johnson a su debido tiempo y también lo ha hecho de su antecesora. Con un tono contundente, pero sin acritud, Sunak corregirá los errores de Truss y pondrá en el centro de la política interna la lucha contra la crisis económica. Lo hará en una situación crítica que exigirá tomar decisiones difíciles, pero sin olvidar a los ciudadanos y a las empresas.
Frente a un Johnson que en pandemia mostró su rostro más frívolo, Sunak ha reivindicado, ante el número 10 de Downing Street, su labor desde la Cancillería de Hacienda. La misma compasión con la que actuó durante la pandemia, ha dicho, es la que aplicará durante su mandato. La deuda pública no puede cargarse sobre la espalda de los ciudadanos británicos de hoy, ni mucho menos sobre las de sus hijos. Su gran desafío no es, sin embargo, solo económico. Es de esperar que los conservadores guarden silencio por un tiempo, arropen al líder y se comprometan a apoyarle. Sin un partido cohesionado y definitivamente alejado de las disputas internas ni el nuevo primer ministro, ni ningún otro podrá hacer su trabajo.