Línea editorial: "El Gobierno, rehén de los proetarras"
También se han opuesto los socialistas a la ilegalización de los actos homenaje a los terroristas, amparados en el argumento de que no se pueden suspender los actos previamente
Madrid - Publicado el - Actualizado
1 min lectura
Nadie en la política española se puede llamar ya a engaño. El Gobierno socialista acaba, una vez más, de votar con Bildu, en contra de las víctimas de ETA. Con el apoyo de Unidas Podemos y del PNV, los socialistas se han opuesto a la proposición de ley del PP con la que se pretendía modificar el Estatuto de la Víctima del Delito. Un cambio que buscaba, entre otras cosas, impedir la concesión de terceros grados a etarras sin arrepentimiento. También se han opuesto los socialistas a la ilegalización de los actos homenaje a los terroristas, amparados en el argumento de la fiscalía de que no se pueden suspender los actos previamente porque no se sabe lo qué va a ocurrir, aunque siempre suceda lo mismo.
La política de Sánchez en esta materia supone un inaceptable blanqueamiento del mundo heredero de ETA, y un desprecio a las víctimas y al Estado de Derecho. Lo documenta un reciente informe de la Guardia Civil sobre el diálogo entre Interior y Bildu para ofrecer privilegios a los presos de ETA que no están orientados a su reinserción sino a garantizar el apoyo parlamentario de Bildu al Ejecutivo.
No impedir que se celebren los homenajes a los etarras dice mucho de la escasa calidad democrática de un Gobierno que es rehén de quienes, durante más de cincuenta años, han sembrado el terror para intentar derribar la democracia en España e imponer una dictadura en el País Vasco.